Especial: Manglares en sur de Brasil ganan relevancia por su papel climático y social, afirman investigadores
PONTAL DO PARANÁ, Brasil, 25 may (Xinhua) — Los manglares del sur de Brasil emergen como ecosistemas estratégicos para enfrentar el cambio climático, preservar la biodiversidad y sostener economías tradicionales, explicaron a Xinhua investigadores y comunidades locales que participan en proyectos de monitoreo ambiental en la región de la Mata Atlántica. Especialistas del Programa de Recuperación de la Biodiversidad Marina (Rebimar), desarrollado con apoyo de la empresa estatal Petrobras y de instituciones científicas y dedicado al monitoreo de ecosistemas costeros en el litoral de los estados de Sao Paulo, Paraná y Santa Catarina, destacaron que los manglares cumplen funciones esenciales como captura de carbono, protección costera y filtrado natural de contaminantes. La oceanógrafa Sarah Charlier, coordinadora del componente de manglares del programa, afirmó que estos ecosistemas poseen una capacidad de captura de carbono superior a la de otros biomas brasileños. «El manglar es realmente mucho más eficiente que otros ecosistemas para capturar carbono debido a las condiciones particulares del suelo, la salinidad y las mareas», explicó Charlier. Según la investigadora, además de contribuir a mitigar el calentamiento global, los manglares ayudan a adaptar las ciudades costeras a fenómenos climáticos extremos. «Una franja de 100 metros de manglar puede reducir hasta en un 60 por ciento la energía de las olas», señaló la especialista, al destacar que estas áreas funcionan como barreras naturales contra la erosión y las inundaciones. Charlier explicó además que el monitoreo permanente permite comprender la salud de los ecosistemas y establecer líneas de base para actuar ante eventuales accidentes ambientales, especialmente en zonas cercanas a puertos y áreas industriales. «La biodiversidad y los manglares son soluciones basadas en la naturaleza que resuelven múltiples problemas ambientales y urbanos al mismo tiempo», sostuvo la investigadora. Además de su importancia ambiental, los manglares también poseen fuerte impacto económico y social para comunidades tradicionales del litoral brasileño. Por su parte, la profesora de biología de la Universidad Estatal de Paraná (Unespar), Cassiana Metri, explicó que el cangrejo uçá (Ucides cordatus»), especie típica de los manglares atlánticos, constituye una importante fuente de ingresos y alimentación para poblaciones ribereñas. «Brasil es el único país donde la captura del cangrejo uçá tiene una relevancia socioeconómica tan fuerte como fuente de alimento y comercio local», afirmó Metri. La investigadora señaló que la actividad es especialmente importante para comunidades nativas y pescadores artesanales, aunque enfrenta desafíos relacionados con la contaminación, la captura irregular y la falta de datos históricos sobre la explotación de la especie. Metri destacó que los estudios científicos identificaron tanto elementos beneficiosos como contaminantes en los cangrejos analizados en la región de Paranaguá (estado de Paraná), área influenciada por actividades portuarias y descargas urbanas. «Hemos encontrado algunos contaminantes como mercurio y plomo, pero los cangrejos continúan saludables y resistentes, lo que abre nuevas preguntas científicas sobre su capacidad de adaptación», explicó. La investigadora añadió que los científicos estudian si sustancias presentes en las hojas del manglar podrían ayudar a proteger a los animales frente a contaminantes y enfermedades. «Esto puede abrir caminos para investigaciones farmacéuticas y biomédicas en el futuro», sostuvo Metri. Para los habitantes locales, la conservación del manglar representa también una garantía de supervivencia económica para las futuras generaciones. El pescador artesanal Antonio de Souza, de 58 años, relató que trabaja en la captura de cangrejos desde los nueve años y que toda su familia depende históricamente de esa actividad. «Nosotros preservamos el manglar porque mañana nuestros hijos y nietos también van a querer vivir de él», afirmó. Según Souza, un recolector puede pasar hasta 11 horas diarias en el manglar y capturar cerca de 40 docenas de cangrejos por jornada durante la temporada permitida. El pescador también alertó sobre prácticas ilegales de captura que provocan la muerte de hembras y ejemplares jóvenes, afectando el equilibrio del ecosistema. Investigadores y comunidades coinciden en que ampliar el monitoreo científico y fortalecer políticas de conservación será esencial para garantizar el futuro de los manglares brasileños frente al avance del cambio climático y la presión urbana sobre las zonas costeras. El proyecto Rebimar cuenta con apoyo de Petrobras desde 2009 y forma parte del Programa Petrobras Socioambiental, que financia proyectos de conservación en varias regiones de Brasil. Fin