Bolivia reivindica una relación estratégica con China basada en cooperación, respeto mutuo y soberanía
LA PAZ, 10 jul (Xinhua) — El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, reafirmó la apuesta de su país por una relación de largo plazo con China, sustentada en el respeto, la no injerencia en los asuntos internos y el beneficio compartido, durante un conversatorio realizado en la ciudad de La Paz, ubicada en el departamento homónimo (oeste), en el que participaron autoridades de ambos países. «Ambos Estados optamos, en la década de los años 80, por construir una relación sustentada en principios que hoy conservan plena vigencia. Me permito recordar aquellos que continúan guiando nuestra política exterior y, en particular, nuestra relación con China: el respeto mutuo, la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos y la búsqueda de beneficios compartidos», afirmó el canciller durante un conversatorio efectuado el jueves con motivo del 105° aniversario de la fundación del Partido Comunista de China y el 41° aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. En el acto participaron el embajador de China en Bolivia, Wang Liang, así como legisladores, representantes de partidos políticos e invitados especiales. Aramayo recordó que Bolivia y China establecieron relaciones el 9 de julio de 1985 y sostuvo que esa decisión evolucionó hacia una asociación estratégica que hoy abarca la cooperación política, económica, comercial, científica, tecnológica, educativa y cultural. «Estamos convencidos de que las relaciones diplomáticas verdaderamente sólidas no se definen únicamente por el paso del tiempo, sino por la capacidad de nuestras sociedades, Estados y gobiernos para adaptarse a las transformaciones del sistema internacional sin perder la confianza que les dio origen», subrayó. Destacó, también, que China se ha consolidado como uno de los principales socios de Bolivia y un actor clave para su desarrollo económico, gracias a inversiones en infraestructura, innovación tecnológica y proyectos como el complejo siderúrgico del Mutún. Asimismo, señaló la importancia de fortalecer la coordinación entre ambos países en las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, al considerar que el multilateralismo es esencial para preservar la paz, impulsar el desarrollo sostenible y afrontar los retos globales. Durante el acto, el embajador de China en Bolivia, Wang Liang, destacó que la relación entre ambos países se sustenta en el respeto mutuo, la confianza política y el beneficio compartido, además de valorar el respaldo boliviano al principio de «una sola China», que calificó como la base de los vínculos bilaterales. También presentó una hoja de ruta para profundizar la relación bilateral mediante cuatro ejes: fortalecer la asociación estratégica, ampliar la cooperación económica, impulsar los intercambios sociales y reforzar la coordinación en los foros multilaterales. Según Wang, China se consolidó como el principal socio comercial de Bolivia, una realidad que refleja «la fuerte resiliencia y el enorme potencial» de la integración económica entre ambos países y propuso ampliar la cooperación en infraestructura, energías renovables, agricultura, turismo, educación e intercambios culturales. Fin