SAO PAULO, 1 jul (Xinhua) — Brasil no renunciará a la soberanía sobre sus minerales críticos y estratégicos, afirmó el ministro de Minas y Energía brasileño, Alexandre Silveira, defendiendo que esas riquezas sean utilizadas para impulsar la industrialización, la innovación tecnológica y la generación de empleos de calidad, según un comunicado divulgado el martes por el ministerio. En un contexto de creciente competencia global por esos recursos, sostuvo Silveira, el aumento de la demanda internacional de minerales críticos para la transición energética, la industria de alta tecnología y la inteligencia artificial representa una oportunidad para que Brasil deje de ser únicamente un proveedor de materias primas y avance hacia una mayor participación en las cadenas globales de valor. «Necesitamos defender la soberanía sobre nuestro subsuelo, sobre nuestras riquezas, para que beneficien, desde el punto de vista empresarial, social y ambiental, a la nación brasileña», subrayó Silveira durante un evento realizado en la ciudad brasileña de Sao Paulo. El ministro agregó que las riquezas «tienen que estar al servicio de nuestra soberanía. No es una soberanía de discurso, es una soberanía efectiva». Silveira destacó que Brasil posee una de las mayores reservas de minerales críticos del mundo, incluidas cerca del 25 por ciento de las reservas conocidas de tierras raras, consideradas insumos estratégicos para la fabricación de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, equipos electrónicos, semiconductores y sistemas de defensa. Según el funcionario, ese potencial debe servir para fortalecer la industrialización nacional y ampliar la participación del país en las etapas de mayor valor agregado de la cadena minera. Silveira también destacó que el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva creó el Consejo Nacional de Política Mineral (CNPM), con el objetivo de coordinar acciones estratégicas destinadas a fortalecer la seguridad jurídica, la competitividad y la industrialización de los minerales críticos. El potencial mineral del país es superior al actualmente conocido, ya que gran parte del territorio brasileño aún no ha sido estudiado desde el punto de vista geológico, concluyó. Fin