LA PAZ, 11 jun (Xinhua) — Los combustibles que ingresan a Bolivia cumplen con los controles de calidad establecidos, afirmó hoy jueves el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, quien descartó cualquier incremento en los precios de la gasolina, el diésel o la energía eléctrica. «La gasolina que está llegando tiene todo un proceso de trazabilidad y no está llegando gasolina que esté en mal estado. La ANH (Agencia Nacional de Hidrocarburos) lo puede corroborar», señaló Blanco a periodistas durante la presentación de la aplicación móvil «ANH Abastecimiento» para informar sobre la disponibilidad de combustibles en las estaciones de servicio del país. El mensaje gubernamental también buscó despejar las especulaciones sobre posibles ajustes en la política energética del país. «No tenemos planeado subir el precio de combustible (…) No tenemos la intención de privatizar, ni la intención de subir la energía eléctrica», sostuvo el ministro. Las declaraciones se producen en un contexto de tensión por el suministro de combustibles, afectado por más de un mes de bloqueos de carreteras y conflictos sociales que han dificultado el tránsito de cisternas y la distribución regular de gasolina y diésel en varias regiones del país. Las filas en los surtidores se han convertido en una escena habitual, especialmente en las ciudades de La Paz y El Alto, donde miles de conductores de transporte público, carga y vehículos particulares aguardan varios días a la espera de su turno para acceder al combustible. Blanco indicó que hasta la fecha no existen reportes formales de la ANH ni de otros actores del sector sobre posibles problemas de calidad en los productos distribuidos. Las declaraciones llegan en momentos en que Bolivia enfrenta crecientes desafíos para sostener el abastecimiento energético debido al elevado costo de las importaciones de combustibles y la escasez de divisas que afecta a la economía nacional. El ministro atribuyó los retrasos principalmente a los bloqueos instalados en distintas carreteras del país, que han paralizado el desplazamiento de cisternas y generado demoras en la llegada de combustible a los centros de distribución. Fin