Cuba denuncia impacto del bloqueo de EE. UU. en el sistema nacional de salud

LA HABANA, 10 jun (Xinhua) — El recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ha profundizado las afectaciones sobre el Sistema Nacional de Salud, con consecuencias para la atención médica, la disponibilidad de recursos y el desarrollo de programas asistenciales, denunció la viceministra de Salud Pública de Cuba, Carilda Peña García. «Son cifras que equivalen a hospitales sin recursos, consultas suspendidas y tratamientos que no llegan a quienes más los necesitan», afirmó la viceministra durante una intervención el martes en el programa televisivo cubano Mesa Redonda. La funcionaria informó que entre marzo de 2024 y febrero de 2025 las pérdidas económicas del sector superaron los 288 millones de dólares, cifra que forma parte de los más de 4.183 millones acumulados por el sistema sanitario cubano durante más de seis décadas de vigencia del embargo impuesto por Washington. Las dificultades también alcanzan a la red de consultorios del médico y la enfermera de la familia debido a los cortes eléctricos, problemas de transporte y obstáculos para trasladar insumos hacia las comunidades. En relación con las listas de espera quirúrgicas, la funcionaria informó que 95.555 personas permanecían pendientes de cirugía general y otras 5.152 aguardaban por intervenciones oncológicas al cierre de la semana anterior. La viceministra indicó que otro de los programas bajo presión es la atención a pacientes con insuficiencia renal crónica. En la actualidad, 2.888 cubanos reciben hemodiálisis y, para sostener ese servicio, se ha incrementado el reúso de dializadores y se han adoptado medidas extraordinarias para garantizar la continuidad de los tratamientos. La viceministra advirtió además sobre los riesgos que enfrentan los programas de inmunización debido a las dificultades para adquirir materias primas, equipamiento y recursos financieros necesarios para sostener la producción nacional de vacunas. La funcionaria informó que también existen limitaciones para producir algunos diagnosticadores desarrollados por la industria nacional, incluidos medios empleados en la detección precoz del cáncer, además de problemas asociados al deterioro de infraestructuras y equipamientos hospitalarios. Frente a ese escenario, el sector sanitario ha emprendido un proceso de reorganización orientado a preservar la red de servicios mediante la regionalización de prestaciones, el aprovechamiento de tecnologías disponibles, el fortalecimiento de la medicina natural y tradicional y el desarrollo de la telemedicina. «Estas medidas de reingeniería tienen una premisa fundamental: no cerrar ninguna unidad», afirmó Peña García, quien subrayó que ningún hospital ni policlínico ha dejado de prestar servicios. La viceministra alertó también sobre los riesgos epidemiológicos del verano y sobre la circulación regional de enfermedades como dengue, chikungunya, fiebre amarilla, hantavirus y ébola, al tiempo que aseguró que Cuba mantiene activados los sistemas de vigilancia en puertos, aeropuertos y la atención primaria de salud. Fin