Hidroeléctrica de Itaipú ofrece seguridad a Brasil y Paraguay ante crisis petroleras, dice director

SAO PAULO, 18 may (Xinhua) — La central hidroeléctrica binacional de Itaipú, la segunda mayor del mundo detrás de la represa china de las Tres Gargantas, reforzó el papel estratégico como fuente de energía renovable frente a la inestabilidad geopolítica y los choques externos del mercado petrolero, afirmó hoy lunes el director general brasileño de la empresa, Enio Verri. En un comunicado divulgado con motivo de los 52 años de Itaipú, fundada el 17 de mayo de 1974 por Brasil y Paraguay, Verri señaló que las tensiones internacionales, los conflictos en Medio Oriente y las amenazas sobre rutas de abastecimiento energético volvieron a colocar la seguridad energética en el centro del debate mundial. «La crisis del petróleo marcó el mundo en que Itaipú nació. La crisis climática y la inestabilidad energética marcan el momento en que la empresa cumple 52 años», afirmó el directivo del Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Verri destacó que la hidroeléctrica, ubicada sobre el río Paraná en la frontera entre Brasil y Paraguay, produce energía limpia, estable y competitiva, lo que permite reducir la dependencia de combustibles fósiles y proteger a la población de la volatilidad internacional en los precios de la energía. Itaipú ya superó los 3.100 millones de megavatios-hora (MWh) generados desde el inicio de sus operaciones en 1984 y continúa como la usina que más energía produjo en el mundo. Agregó que tan solo en 2025, la planta generó 72,8 millones de MWh, suficientes para abastecer alrededor del 7 por ciento del mercado brasileño y el 88 por ciento del consumo paraguayo. La empresa cuenta con 20 unidades generadoras y una capacidad instalada de 14.000 MW, además de una disponibilidad operativa de 96,29 por ciento en 2025, superior a la meta prevista. Verri sostuvo que el avance de las energías eólica y solar en Brasil, que ya representan el 24 por ciento de la generación eléctrica nacional, aumenta la necesidad de contar con fuentes firmes y estables que garanticen el suministro cuando no hay viento o sol. Fin