Especial: Desarrollan en México tecnología de hidrógeno para acelerar transición energética

Por Carina López y Pool Contreras MÉXICO, 4 may (Xinhua) — Especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollan tecnología basada en hidrógeno como combustible alterno, a partir de procesos de electrólisis alcalina, con potencial de aplicación en los sectores energético, industrial y del transporte. A través del Laboratorio Nacional SECIHTI en Tecnologías del Hidrógeno del IPN, liderado por el doctor en Ingeniería Mecánica, Juan Manuel Sandoval Pineda, se han logrado avances importantes como el desarrollo de tecnologías con un nivel seis de nueve de madurez tecnológica, de acuerdo con el clasificador de desarrollo tecnológico de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) de Estados Unidos. «Hemos desarrollado sistemas que nos permiten aprovechar mejor la energía que se genera, que se utiliza, que la que se obtiene. Entonces, en la parte interna de los electrolizadores y los sistemas de desalojo de gases, de inserción del agua y sistemas de control de temperatura, sistemas de control de flujo, son los que nos han permitido desarrollarlos e insertarlos a la tecnología, y lograr así el escalamiento hasta los últimos modelos, que ya son a niveles industriales», dijo el investigador a Xinhua. Para Sandoval Pineda, estos logros buscan posicionar a México en la competencia internacional por el uso de hidrógeno como fuente de energía limpia, encabezada en actualidad por países de Europa y Asia. El hidrógeno es el elemento más abundante del universo, crucial para almacenar energía renovable y reemplazar combustibles fósiles en sectores difíciles de electrificar. En este contexto, el investigador señaló que la tecnología generada en el IPN está lista para su comercialización e incorporación en la industria, y precisó que solo resta consolidar diversos procesos de certificación y validación a cargo de una entidad especializada. En la actualidad, esta tecnología se ha puesto en marcha en algunas regiones de México, donde se implementan proyectos piloto para evaluar su viabilidad. «Estamos trabajando con algunas comunidades que no tienen acceso a gas; por ejemplo, estamos tratando de colaborar con ellos para que tengan gases de combustión generados por hidrógeno en diferentes prototipos y que también sea accesible al público en general», mencionó Sandoval Pineda. En su oportunidad, una de las integrantes del equipo del Laboratorio Nacional SECIHTI, Paulina Mercedes González Puente, recordó que México cuenta con diversos métodos para producir hidrógeno y que su desarrollo podría impulsar su uso en la industria y el transporte, así como su integración en parques eólicos y sistemas fotovoltaicos. «El hidrógeno es un gas que está en la corteza terrestre y es importante porque, por medio de la electrólisis del agua, lo podemos obtener de forma gaseosa y nos funciona como vector energético, como combustible», detalló. No obstante, continuó González Puente, el país aún no alcanza el nivel de comercialización de otras regiones como Japón o Europa, por lo que subrayó la importancia de fortalecer la investigación y el desarrollo tecnológico en el país latinoamericano. El hidrógeno «es una alternativa para acoplarlo con diferentes tecnologías como las baterías de litio, como las energías renovables, la eólica, la energía solar y para reducir las emisiones de carbono», agregó la doctora en Ciencias de Materiales e Ingeniería. Por su parte, el encargado del Laboratorio Nacional, Alejandro Wintergerst Felipe, destacó que también se han logrado avances en la creación de equipos para la producción de hidrógeno, al desarrollar dispositivos que van desde sistemas de baja potencia hasta electrolizadores de 10 kilowatts, con una capacidad de producción de hasta 25 litros por minuto. El maestro en Ingeniería de Manufactura subrayó, además, que el desarrollo de la tecnología relacionada con el hidrógeno requiere de la incorporación de más especialistas al laboratorio y de un enfoque multidisciplinario, que no solo involucra a la ingeniería, sino también a diversas áreas del conocimiento. En adición, sostuvo que la inversión privada puede desempeñar un papel clave para fortalecer y acelerar el crecimiento de la industria del hidrógeno en México. «Creo que tenemos ya las bases sólidas para poder generar la transferencia de tecnología a empresas que lo deseen y poder colaborar con ellas a dar, ya sea mantenimiento, cursos, implementación de sistemas para que ellos los puedan operar dentro de la industria», concluyó Wintergerst. La apuesta del IPN por el hidrógeno abre nuevas posibilidades para el sector energético nacional, al sentar las bases de una industria que podría incidir en la reducción de emisiones y en el desarrollo tecnológico del país. Fin