Enfoque de China: China implementa histórica política de arancel cero para todas las naciones africanas con las que mantiene relaciones diplomáticas

BEIJING, 1 may (Xinhua) — China amplió hoy viernes su política de arancel cero para cubrir a los 53 países africanos con los que mantiene relaciones diplomáticas, creando nuevas oportunidades para que África impulse sus exportaciones e industrialización en medio de los vientos en contra del proteccionismo a nivel global. En las primeras horas de hoy viernes, 24 toneladas de manzanas procedentes de Sudáfrica completaron el despacho de aduanas en Shenzhen, en el sur de China, convirtiéndose en el primer lote de productos africanos en beneficiarse de la ampliación de la política de arancel cero. Desde el 1 de diciembre de 2024, China ya había eliminado los gravámenes sobre el 100 por ciento de las líneas arancelarias para 33 países africanos menos desarrollados. Sin embargo, la nueva política de arancel cero beneficiará a países relativamente más avanzados como Kenia, Egipto y Nigeria. En virtud del nuevo esquema, los aranceles cero se aplicarán a los 20 países africanos que no están considerados como «menos desarrollados» en forma de un tipo arancelario preferencial durante dos años, período durante el cual China seguirá promoviendo con las partes pertinentes la firma del acuerdo de Asociación Económica China-África para el Desarrollo Compartido. Funcionarios señalaron que dicho acuerdo consolidará los aranceles cero como un mecanismo institucional a largo plazo. El Ministerio de Comercio de China indicó en un comunicado que la política de arancel cero otorgará una ventaja competitiva a productos africanos como el cacao de Costa de Marfil y Ghana, el café y los aguacates de Kenia, y los cítricos y el vino de Sudáfrica, que antes tenían aranceles de entre un 8 y un 30 por ciento. El ministerio subrayó que los aranceles cero ayudarán a incentivar a China y a otros socios comerciales a aumentar la inversión en África, aportando capital, tecnología, equipos y conocimientos de gestión para procesar localmente productos africanos especializados. También contribuirá a equilibrar más el comercio entre China y África y a hacer más sostenible su crecimiento. La medida china ha sido ampliamente elogiada como un paso significativo hacia una mayor apertura de la segunda economía más grande del mundo en un momento en que gran parte del sistema comercial global se inclina hacia el proteccionismo y un acceso más restringido a los mercados. El tratamiento de arancel cero constituye una medida «muy oportuna» para África, que soporta el peso de múltiples crisis globales y enfrenta el aislamiento y el proteccionismo en el mundo, declaró la semana pasada a los medios el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf, tras la reunión inaugural de la Cumbre de Empresarios China-África celebrada en Adís Abeba, Etiopía. «Quisiera expresar, en nombre de la Comisión de la Unión Africana, nuestro sincero agradecimiento por este gesto tan fraternal que todos los africanos aprecian», afirmó Youssouf. China es el mayor socio comercial de África. Según la Administración General de Aduanas de China, el comercio China-África alcanzó un máximo histórico de 348.000 millones de dólares en 2025. De ese total, las importaciones chinas desde África ascendieron a 123.000 millones de dólares, lo que supone un aumento interanual del 5,4 por ciento. Tang Xiaoyang, decano del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tsinghua, señaló que la iniciativa de arancel cero de China, a diferencia de las políticas preferenciales establecidas por algunos países occidentales, no exige una apertura recíproca como condición previa ni impone condiciones sobre los asuntos internos de África. «Esto demuestra el respeto de China hacia los países africanos y su sentido de responsabilidad para impulsar el desarrollo compartido junto a ellos», afirmó Tang. El profesor prevé que los beneficios de este incentivo arancelario irán más allá del aumento del comercio. Más empresas multinacionales se verán tentadas a establecer bases de ensamblaje o procesamiento en África para aprovechar los menores costes de exportación a China, impulsando así el sector manufacturero africano, señaló. «Esta política de arancel cero se alinea bien con el modelo de desarrollo compartido que China y África han venido promoviendo durante años mediante la cooperación en infraestructura e industria», añadió Tang. Zhao Yongsheng, investigador de la Universidad de Economía y Negocios Internacionales, indicó que el papel de África en la cadena industrial global ha estado limitado durante mucho tiempo como proveedor de materias primas, y su estructura comercial (exportar productos primarios e importar bienes manufacturados) ha dificultado la industrialización. En ese sentido, Zhao señaló que la política de arancel cero de China, combinada con inversión y transferencia tecnológica, podría ayudar al continente a superar esta situación. La reciente exención arancelaria también encaja con los esfuerzos más amplios de apertura de China. Según el esquema del XV Plan Quinquenal (2026-2030), China ampliará activamente su apertura y fomentará un entorno institucional transparente, estable y predecible. También se ha comprometido a mejorar la calidad y el nivel de la cooperación en comercio e inversión hasta 2030. Zhao considera que los aranceles cero facilitarán la entrada de productos africanos en China, satisfaciendo la creciente demanda de los consumidores chinos de bienes de alta calidad. Gracias a la simplificación de los procedimientos aduaneros y otras políticas preferenciales, productos africanos como los granos de café etíopes y el vino sudafricano han ganado una sólida presencia en el mercado chino. Los importadores esperan ahora que la nueva medida permita la llegada de más productos de ese continente y que sus precios sean más competitivos. Hunan Rift Valley Purple, una empresa china que ha invertido en una fábrica de procesamiento de té en Kenia, indicó que planea importar más té púrpura procesado desde ese país de África oriental, ya que la nueva política reduce significativamente los costes fiscales. «Esto no solo aumentará los ingresos de los agricultores de té kenianos, sino que también acercará los sabores únicos del té africano de alta calidad a más consumidores chinos», afirmó Long Sulan, directora regional de la empresa. Fin