SAO PAULO, 30 abr (Xinhua) — El XV Plan Quinquenal de China (2026-2030) abre nuevas oportunidades estratégicas para profundizar la cooperación con Brasil en áreas como tecnología, sostenibilidad y transición energética, en un contexto internacional marcado por la inestabilidad, afirmó Luiz Augusto de Castro Neves, presidente del Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC). «Se trata de mantener una mirada de largo plazo, entendiendo que las relaciones internacionales están en acelerada transformación y que China desempeña un papel cada vez más relevante para Brasil», sostuvo Neves, diplomático y exembajador. Al referirse al escenario global, subrayó el carácter de transición del orden internacional. «El mundo actual ya no se encuentra bajo la lógica de la Guerra Fría, pero sigue en una acelerada transición hacia un nuevo orden, en medio de un escenario de inestabilidad», afirmó en una columna divulgada este jueves en la revista del Consejo. Castro Neves destacó que, en ese contexto, China avanza con planificación estratégica. «En medio de la crisis actual, China, actor cada vez más relevante en el escenario internacional, acaba de aprobar el XV Plan Quinquenal, explicitando las prioridades para la continuidad de su desarrollo», señaló. Para el presidente del CEBC, la tecnología permanece como tema prioritario, ahora con mayor énfasis en la inteligencia artificial. «La sostenibilidad es tratada de forma más específica, con énfasis en la transición energética, sin que ello implique abandonar fuentes no renovables, cuya explotación deberá continuar de manera más sostenible», dijo. En el plano económico, remarcó la importancia del mercado interno chino. «El estímulo al consumo interno sigue siendo un instrumento central para sostener el crecimiento de la economía china y consolidar su presencia en la economía global, con impactos directos sobre el comercio bilateral con países como Brasil», afirmó. Castro Neves subrayó también la importancia de «la resiliencia como palabra clave», entendida como la capacidad de China de «minimizar choques adversos derivados de la volatilidad de las relaciones internacionales», concluyó. China es el principal socio comercial de Brasil desde 2009. Fin