Ampliación: China condena acciones negativas de Japón relacionadas con santuario Yasukuni

BEIJING, 28 abr (Xinhua) — China expresa su gran indignación y enérgica condena por la serie de acciones negativas de Japón relacionadas con el santuario Yasukuni, dijo hoy martes Lin Jian, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China. El vocero hizo estas declaraciones en una rueda de prensa regular cuando se le pidió comentar sobre una reciente visita hecha al santuario Yasukuni de mala fama por miembros de la asociación de solidaridad conservadora, un grupo de conservadores del Partido Liberal Democrático de Japón y 166 legisladores del Sanseito de la Dieta y de asambleas locales. «El llamado santuario Yasukuni es una herramienta espiritual y un símbolo de la guerra de agresión militarista japonesa. De hecho, es un santuario para criminales de guerra», dijo Lin. Las acciones negativas de Japón concernientes al santuario vinculado a la guerra constituyen una flagrante y grave afrenta hacia la justicia histórica y la conciencia humana en desafío de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y el orden internacional de posguerra, dijo. «China reprueba y condena con firmeza tal proceder». Este domingo se cumplen 80 años desde que comenzaron los juicios de Tokio. Hace ochenta años, la comunidad internacional, con pruebas irrefutables y contundentes, dictó su veredicto final sobre los crímenes de agresión de Japón y aprobó sentencias para los criminales de guerra japoneses de Clase A de conformidad con la ley, salvaguardando así los resultados de la victoria en la Guerra Mundial Antifascista y la justicia internacional, afirmó. Sin embargo, ahora algunos políticos y fuerzas derechistas de Japón, en lugar de reflexionar y corregir su mal proceder, han optado por seguir el camino equivocado, afirmó Lin. Al visitar año tras año el santuario Yasukuni, donde se rinde honor a los criminales de guerra japoneses de Clase A, estos políticos japoneses buscan revocar el veredicto justo sobre la agresión japonesa, y con ello encubrir los crímenes de guerra de Japón y reavivar el militarismo, añadió. «El pueblo chino y los pueblos de otras partes que sufrieron bajo la agresión japonesa nunca lo aceptarán, así como nadie en el mundo que abogue por la paz. A medida que el neomilitarismo japonés sigue ganando fuerza, la comunidad internacional debe permanecer en máxima alerta y estar preparada para acabar con él antes de que pueda causar estragos en la región», expresó. Fin