Especial: Cooperativa agroindustrial brasileña busca recaudar 100 millones de dólares para expandir biocombustibles
SAO PAULO, 20 abr (Xinhua) — Coamo, una de las cooperativas agroindustriales más grandes de Brasil, lanzó una emisión de deuda por 500 millones de reales (unos 100 millones de dólares) para financiar la construcción de una planta de etanol de maíz en el estado de Paraná (sur), informó hoy lunes la prensa local. Los recursos se destinarán a una planta en Campo Mourão, cuya finalización está prevista para febrero de 2027. La operación complementa un financiamiento previo por otros 500 millones de reales aprobado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), con recursos del Fondo Clima. La nueva colocación, reportada a la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM), fue estructurada bajo el programa Eco Invest Brasil, una iniciativa del Gobierno federal orientada a movilizar inversiones hacía proyectos sostenibles. La inversión se inscribe en la expansión del etanol de maíz en Brasil, un mercado históricamente dominado por el etanol de caña de azúcar, pero que ha ganado impulso como alternativa para contener costos energéticos y reducir la dependencia de hidrocarburos en un contexto de precios internacionales elevados. Brasil es uno de los mayores productores mundiales de etanol y ha desarrollado desde la década de 1970 una política de biocombustibles, reforzada con la expansión de vehículos flex, capaces de operar con gasolina o etanol. Este modelo vuelve a cobrar relevancia en medio del encarecimiento del crudo derivado de tensiones geopolíticas, incluido el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El país cuenta en la actualidad con 24 plantas de etanol de maíz, de las cuales 11 son exclusivas para este grano, mientras que el resto opera bajo un esquema flexible que combina maíz y caña. La nueva planta de Coamo tendrá capacidad para procesar 1.700 toneladas diarias de maíz y producir tanto etanol como subproductos para nutrición animal. El presidente ejecutivo de la cooperativa, Airton Galinari, afirmó que la estrategia apunta a profundizar la integración productiva. «Ya tenemos grasas, margarinas, aceite refinado y harinas especiales. Ahora tendremos también dos biocombustibles: etanol y biodiésel», afirmó. Según el ejecutivo, el objetivo es agregar valor a las materias primas producidas por los cooperados y ampliar el acceso a nuevos mercados. En paralelo, el grupo avanza en la construcción de una planta de biodiésel en el puerto de Paranaguá, cuya entrada en operación está prevista para el próximo año. El proyecto forma parte de un plan más amplio de expansión industrial y logística que incluye la construcción, a partir de 2027, de un puerto propio en Itapoá, en el estado de Santa Catarina (sur). La terminal, con inversiones estimadas en 3.000 millones de reales (unos 600 millones de dólares), tendrá capacidad para mover 11 millones de toneladas anuales y busca fortalecer las exportaciones (principalmente hacia China), así como facilitar la importación de fertilizantes. Coamo indicó que la iniciativa permitirá reducir restricciones operativas en el puerto de Paranaguá y mejorar su competitividad exportadora. En paralelo, el etanol de maíz ya supera el 20 por ciento de la producción total de biocombustibles en Brasil, según datos del Ministerio de Minas y Energía. Fin