Resumen: Bolivia entra en silencio electoral parcial antes de definir gobernadores
LA PAZ, 16 abr (Xinhua) — Bolivia ingresó este jueves a una fase inédita de su calendario democrático con el silencio electoral que rige desde este jueves solo en 5 de sus 9 departamentos, lo que marca una antesala atípica a la segunda vuelta del próximo 19 de abril para elegir gobernadores. La medida dispuesta por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en concordancia con los Tribunales Electorales Departamentales (TED), suspende toda actividad proselitista y abre un escenario de control diferenciado, que pone a prueba la capacidad operativa del sistema electoral en un país con creciente fragmentación política. Desde la medianoche, Santa Cruz (este), Beni (noreste), Tarija (sur), Chuquisaca (sur) y Oruro (oeste) quedaron bajo restricciones estrictas que prohíben la difusión de propaganda política en medios, espacios públicos y plataformas digitales, así como la realización de mítines, concentraciones o caravanas. En contraste, el resto del territorio nacional, como La Paz (oeste), Cochabamba (centro), Pando (norte) y Potosí (suroeste), continúa sin limitaciones, lo que configura por primera vez un mapa electoral con reglas no uniformes en un proceso subnacional. El secretario de Cámara del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Fernando Arteaga, explicó a Xinhua que ese esquema responde a la necesidad de garantizar el orden y la transparencia en las regiones donde se definirá al futuro gobernador en el balotaje, tras los comicios subnacionales del pasado 22 de marzo. «Se trata de un control focalizado, con coordinación interinstitucional y despliegue logístico específico en cada departamento», señaló al destacar que los Tribunales Electorales Departamentales han asumido un rol central en la ejecución del operativo. La normativa, sustentada en la Ley 026 del Régimen Electoral, establece que el silencio electoral tiene como objetivo permitir a la ciudadanía reflexionar su voto sin presiones externas. Sin embargo, el entorno digital emerge como uno de los principales desafíos para el cumplimiento de la norma, pues aunque las autoridades monitorean las cuentas oficiales de candidatos y organizaciones políticas, la circulación de contenidos en aplicaciones como WhatsApp, Facebook o TikTok continúa, lo que evidencia los límites regulatorios frente a la comunicación descentralizada. A las restricciones comunicacionales se suman las disposiciones del denominado «Auto de Buen Gobierno» dispuestos por las gobernaciones departamentales, que incluye la prohibición de venta de bebidas alcohólicas y de porte de armas, así como la restricción de la circulación vehicular en las regiones involucradas, medidas que buscan asegurar condiciones de seguridad y orden público durante la jornada electoral. El balotaje fue convocado tras una primera vuelta marcada por la dispersión del voto, que impidió a los candidatos alcanzar la mayoría necesaria. De acuerdo con la legislación boliviana, para evitar una segunda vuelta se requiere obtener más del 50 por ciento de los votos válidos, o al menos el 40 por ciento con una ventaja de diez puntos porcentuales sobre el segundo. Ninguna de esas condiciones se cumplió en los cinco departamentos en disputa, incluyendo a La Paz que, por renuncia de la organización política Nueva Generación Patriótica a participar en la segunda vuelta por desacuerdo con su propio candidato, René Yahuasi, se decidió como vencedor al primero, el oficialista Luis Revilla, quien apenas logró un 20 por ciento de votos. Fin