Presidente cubano afirma que diálogo y acuerdos con EEUU son posibles pero difíciles

LA HABANA, 12 abr (Xinhua) — El diálogo y los acuerdos entre Cuba y Estados Unidos son posibles aunque «difíciles», debido a seis décadas de hostilidad e incumplimientos por parte de Washington, afirmó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en entrevista con la televisión estadounidense difundida hoy domingo por la Presidencia cubana. Díaz-Canel reiteró en la entrevista concedida el pasado 9 de abril a NBC la disposición de La Habana a conversar con el Gobierno de Estados Unidos desde una posición de «respeto e igualdad» pero «sin imposiciones», para abordar temas como narcotráfico, terrorismo o migración. Consultado sobre si Cuba se prepara de forma activa ante un posible ataque estadounidense, Díaz-Canel respondió afirmativamente. «La retórica agresiva desde Washington es una alerta», sostuvo, aunque aclaró que la doctrina defensiva de la isla caribeña, conocida como «Guerra de Todo el Pueblo», es defensiva y se basa en la participación ciudadana. Ante la pregunta sobre si teme ser arrestado o asesinado por el Gobierno de Estados Unidos, el mandatario cubano respondió que eso no le preocupa, ya que asumió su cargo con la convicción de «dar la vida por la Revolución». El gobernante cubano denunció que este bloqueo energético de Washington contra La Habana forma parte de una «agresión multidimensional» porque ningún país puede desarrollar una economía sin combustible. Bajo este escenario, explicó que Cuba apuesta por incrementar la producción nacional de petróleo y la transición hacia fuentes renovables para resistir. Rechazó la narrativa de que el país caribeño esté al borde del colapso como sostiene el mandatario estadounidense, Donald Trump, al enumerar logros como el sistema universal de salud y de educación de tipo gratuito. «Nosotros no hemos colapsado, nosotros mantenemos un país organizado, un país con armonía», afirmó Díaz-Canel, al tiempo que admitió que el pueblo sufre situaciones «muy duras» por la escasez, pero atribuyó la responsabilidad principal a la política de hostilidad de Washington. En la entrevista, el dirigente defendió el sistema político cubano y rechazó que necesite cambiarlo para aliviar la crisis económica. Díaz-Canel insistió en que Cuba busca una relación de «buenos vecinos» y «civilizada», independientemente de las diferencias ideológicas. Fin