Gobierno de Bolivia niega devaluación y defiende su política cambiaria como unificación del mercado

LA PAZ, 7 abr (Xinhua) — El Gobierno de Bolivia salió este martes a frenar las interpretaciones sobre una posible devaluación de la moneda y defendió su reciente política cambiaria como parte de un proceso de «unificación del mercado», en medio de crecientes críticas desde la oposición y sectores económicos. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, rechazó que la habilitación del uso de tarjetas de crédito y débito en el exterior con base en un tipo de cambio referencial de 9 bolivianos por dólar constituya un ajuste encubierto. El tipo de cambio oficial, sin embargo, se mantiene en 6,96 bolivianos por dólar desde 2011. Según el Gobierno, la medida busca ordenar un sistema que, en la práctica, operaba con múltiples cotizaciones paralelas en un contexto de escasez de divisas. «Cuando llegamos al Gobierno había entre cuatro y siete tipos de cambio distintos; ese desorden generaba volatilidad. El mercado ya está trabajando a este valor y lo que estamos haciendo es darle transparencia», afirmó la autoridad a la red Unitel. La medida se inscribe en un contexto de escasez de divisas que en los últimos años derivó en la aparición de mercados paralelos y en la pérdida de referencia del tipo de cambio oficial. Frente a ello, el Poder Ejecutivo optó el lunes por permitir el uso irrestricto de tarjetas de crédito y hasta 500 dólares mensuales en las de débito para operaciones internacionales con base en el valor referencial fijado por el Banco Central de Bolivia, con la finalidad de reducir distorsiones y acercar las transacciones a un precio más realista. Según Espinoza, los primeros efectos de la decisión han sido positivos. Aseguró que, tras el anuncio, la cotización del dólar en el mercado paralelo tendió a la baja, un comportamiento que interpretó como señal de que la unificación de criterios cambiarios genera mayor previsibilidad. «Ante la normalización, el precio del dólar ha tendido a caer, no a subir», subrayó. No obstante, la interpretación oficial ha sido cuestionada por economistas y figuras políticas que consideran que el uso extendido de un tipo de cambio más alto implica, en la práctica, una depreciación de la moneda. Entre los críticos figura el expresidente Evo Morales (2006-2019), quien calificó la medida como una «devaluación de facto» y acusó al Gobierno de evitar asumir el costo político de un ajuste explícito. Por su parte, la jefa de bancada en el Senado del opositor Libre, Tomasa Yarhui, cuestionó el anuncio del Gobierno sobre la liberación para compras de bienes y servicios en el exterior mediante tarjetas de débito y crédito, al señalar que la medida implica una «devaluación encubierta», al facilitar la salida de divisas y generar presión sobre el tipo de cambio en el país. Fin