Especial: Triciclos eléctricos alivian el caos del transporte en Cuba ante la escasez de combustible

LA HABANA, 4 abr (Xinhua) — Eduardo Herrera solía caminar largos kilómetros por las calles de la capital cubana debido a la falta de transporte público, pero ahora aguarda un triciclo eléctrico que le brinda una opción viable en una ruta que comenzó a operar a finales de enero. En la misma parada, Adrianys Hernández, cocinera en una casa particular en el municipio habanero de Marianao, coincide en que los triciclos se han vuelto esenciales para llegar a su trabajo desde el municipio de Playa, también en la capital cubana. «No hay otro transporte», sentencia Hernández, quien afirma que estos vehículos eléctricos circulan con regularidad en los horarios de la mañana y la tarde. Para esta trabajadora cubana los triciclos son una buena opción porque permiten moverse con más rapidez ante la escasez de combustible, una situación que se agravó en la nación caribeña por el recrudecimiento del bloqueo que impone Estados Unidos contra Cuba desde hace más de 60 años. Por su parte, Raúl Jiménez, conductor de un triciclo eléctrico, aseguró a Xinhua que desde enero el flujo de pasajeros que opta por este medio de transporte ha aumentado entre un 70 y un 80 por ciento. «Con la situación de combustible que tenemos hoy en el país, nosotros somos una ayuda más para esta población», afirmó Jiménez, quien lleva un mes y medio trabajando en esa ruta y destacó que la cantidad de triciclos que optan por la transportación de pasajeros ha crecido un 100 por ciento. Maikel Estévez, otro conductor de triciclos eléctricos que opera en el municipio Cerro, pero en el transporte de cargas, comentó que desde que empezó a trabajar con su vehículo eléctrico se liberó de la escasez de gasolina y los precios altísimos del combustible. «Solo necesito corriente eléctrica para seguir cargando mercancía», explicó Estévez, quien ha observado un incremento de la demanda desde enero y actualmente realiza hasta tres viajes más al día que en diciembre, principalmente para pequeñas empresas que venden electrodomésticos. Según informó el ministro de Transporte de Cuba, Eduardo Rodríguez, en el programa Mesa Redonda, desde principios de febrero y ante el déficit de combustible derivado del bloqueo de Estados Unidos, se reorganizó el uso de los triciclos eléctricos y se involucró a todos los actores económicos. La cartera ha implementado alternativas como la incorporación de 25 ambulancias eléctricas, 15 vehículos fúnebres en La Habana, 25 ómnibus de combustión y nueve microbuses eléctricos para el traslado de personal médico, además de 64 vehículos mixtos para transportaciones sociales en distintas provincias. También se otorgaron licencias temporales de operación para triciclos y motocicletas eléctricas o de combustión sin matrícula, con el fin de facilitar la movilidad en los territorios, en un contexto en el que la generación eléctrica del país depende en gran medida de centrales termoeléctricas obsoletas con más de 40 años de explotación. A pesar de la compleja situación, el Estado cubano apuesta por mejorar el transporte mediante estas medidas innovadoras, mientras que los pasajeros como Eduardo Herrera señalan que el bloqueo estadounidense es el principal obstáculo y golpea con dureza la vida cotidiana: «si no hubiera bloqueo, no estuviéramos en esta situación», lamenta. Desde enero, la crisis energética se ha agravado tras la firma de una orden ejecutiva por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, que amenaza con imponer aranceles a países que comercialicen petróleo con Cuba, lo que ha intensificado la escasez de combustible en la isla y refuerza la necesidad de soluciones de movilidad eléctrica para los cubanos. Fin