Estudio clínico muestra que un medicamento cubano alivia secuelas dolorosas del virus chikungunya

LA HABANA, 3 abr (Xinhua) — Los ensayos clínicos fase 2 del medicamento cubano Jusvinza demostraron su eficacia para aliviar los síntomas de dolor e inflamación en articulaciones secundarias en pacientes convalecientes del virus chikungunya, confirmó recientemente Julio Baldomero, director de Investigaciones Clínicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) durante el encuentro de esta semana sobre temas de salud con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. El especialista sostuvo que los datos finales cumplieron la hipótesis planteada por los investigadores, afirmando que «resolvieron la sintomatología dolorosa e inflamatoria de las articulaciones secundarias, producidas por este virus», cuya transmisión por mosquitos ha afectado a regiones tropicales del planeta. Los dos ensayos clínicos comenzaron a principios de diciembre del 2025 con el objetivo de comprobar el efecto terapéutico y la seguridad del producto en este tipo de pacientes. El primero se realizó en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Diez de Octubre de La Habana e incluyó a 174 personas en etapa posaguda; mientras que el segundo se ejecutó en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Faustino Pérez, de la provincia occidental de Matanzas, con 120 individuos en etapa crónica de la enfermedad. En ambos estudios, «el 70 por ciento de los pacientes cumplió con los resultados previstos y se demostró que estábamos ante un medicamento seguro y altamente eficaz para este tipo de patología», subrayó Baldomero. El especialista enfatizó que, con el uso de este medicamento, los investigadores han comprobado que el medicamento no solo es eficaz para aliviar la sintomatología articular, sino que sus efectos se mantienen en el tiempo, evitando que los pacientes desarrollen la forma crónica de la enfermedad. Jusvinza es un producto terapéutico innovador desarrollado por el CIGB, cuyo principio activo es un péptido diseñado originalmente para tratar la artritis reumatoide. Durante la pandemia de la COVID-19, el medicamento se incorporó al protocolo nacional cubano para pacientes en estado grave, contribuyendo a reducir la mortalidad en la isla caribeña antes de la llegada de las vacunas. Cuba convirtió a la biotecnología en una prioridad estatal desde la década de 1980 y apuesta por este tipo de desarrollos científicos como sello de su sistema de salud pública. Con una industria biotecnológica propia que produce vacunas, fármacos innovadores y equipos médicos, la nación caribeña busca ofrecer alternativas terapéuticas tanto a su población como a los mercados internacionales. Fin