Especial: Arriban a Cuba dos veleros del Convoy Nuestra América tras travesía con vientos adversos

LA HABANA, 28 mar (Xinhua) — Dos veleros del Convoy Nuestra América, procedentes de México, arribaron este sábado a la bahía de La Habana, luego de varios días sin comunicación con autoridades marítimas. A bordo viajaron diez activistas de distintas nacionalidades, quienes transportaban donaciones destinadas al sistema de salud cubano y a otros fines solidarios. En el acto de recibimiento, el coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) de Cuba, Gerardo Hernández, afirmó que los activistas llegaron «al seno de un pueblo bloqueado, de un pueblo amenazado», que padece carencias de alimentos, medicamentos y electricidad a causa del «criminal y recrudecido bloqueo de Estados Unidos». Hernández reconoció que la demora de los veleros generó preocupación y señaló que «los mismos odiadores contra la Revolución estaban deseando que no aparecieran para poder acusar a Cuba». En declaraciones a la prensa, uno de los participantes, el estadounidense Adnaan Stumo, de 33 años, explicó que la travesía no resultó difícil, pese a los vientos en contra. «Tuvimos que elegir una ruta mucho más larga para mantener la seguridad de los barcos y los tripulantes (…) Nunca estuvimos en peligro», puntualizó. El activista subrayó que el mensaje para la isla es de respaldo internacional. «Venimos a decir que no vamos a permitir que el imperio estadounidense ahogue al pueblo cubano», abundó. Stumo consideró que EE. UU. «perdió completamente cualquier posibilidad de dirigir el futuro del pueblo cubano» debido a los crímenes cometidos durante su control de la isla y tras la Revolución, así como por el bloqueo económico que impone contra la nación caribeña desde hace más de 60 años. El Convoy Nuestra América es una movilización internacional que reúne a parlamentarios, jueces, embajadores y activistas de casi todos los continentes, para llevar ayuda humanitaria a Cuba y denunciar el bloqueo impuesto por Washington contra La Habana. Los organizadores califican la iniciativa como un acto de desafío humanitario contra el asedio económico, en un intento por demostrar que el pueblo cubano no está solo frente a las medidas de presión externa. Fin