Especial: Expertos defienden soberanía brasileña en licitaciones contra intento de injerencia de EE. UU.
SAO PAULO, 20 mar (Xinhua) — Académicos brasileños rechazaron la injerencia de Estados Unidos en la futura licitación del megaterminal Tecon 10 del Puerto de Santos, el mayor de Brasil y de América Latina, y destacaron la cooperación con China en infraestructura como una oportunidad para el desarrollo y la modernización logística del país. En entrevista con Xinhua, Roberto Alexandre Zanchetta Borghi, economista brasileño, y Paulo Borba Casella, coordinador del Grupo de Estudios BRICS de la Universidad de Sao Paulo (USP), abordaron las declaraciones del cónsul general de Estados Unidos en Sao Paulo, Kevin Murakami, sobre una eventual participación de empresas chinas en la futura subasta del proyecto. Según Borghi, «el Puerto de Santos es muy estratégico para el comercio exterior del país, ya que gran parte de los flujos de exportación e importación pasa por allí». Explicó que el proyecto Tecon 10 es considerado estratégico porque permitiría expandir la capacidad portuaria en un momento en que Brasil enfrenta un déficit de infraestructura y bajos niveles de inversión en el sector, lo que se ha convertido en un obstáculo para el crecimiento económico de mediano y largo plazo. Sobre las declaraciones del diplomático estadounidense, Borghi consideró que deben ser observadas «con bastante cautela» dentro de un escenario de disputa geopolítica más amplia y subrayó que no deben afectar el proceso de licitación ni la evaluación de las propuestas. «Es importante mantener la soberanía en el sentido de permitir que cualquier empresa, de cualquier país, que resulte vencedora pueda ejecutar de la forma más clara y eficiente lo que está siendo propuesto en la operación del megaterminal», afirmó. Sobre la cooperación entre Brasil y China en infraestructura, Borghi afirmó que esa relación ha sido creciente y muy importante para el desarrollo brasileño, al materializarse en diversos proyectos en sectores estratégicos. Entre ellos citó a la expansión del desarrollo productivo, la logística para la exportación de la producción y a una mayor integración de las redes viales, ferroviarias, aeroportuarias y portuarias dentro de Brasil y en América del Sur. «Se trata, por lo tanto, de una cooperación con carácter positivo para el desarrollo del país», sostuvo Borghi. Por su parte, el profesor Casella sostuvo que el proyecto Tecon 10 del Puerto de Santos es de gran importancia porque representará un aumento del 50 por ciento de la capacidad operativa del Puerto, que actualmente enfrenta cuellos de botella que retrasan tanto su funcionamiento como las exportaciones brasileñas. «Es importante no solo para la ciudad y para el Puerto de Santos, sino también para el estado de Sao Paulo y para Brasil», afirmó Casella, al señalar que el proyecto ya fue discutido ampliamente y pasó por diversas aprobaciones. Al evaluar las declaraciones del cónsul estadounidense, Casella dijo que existe una interferencia indebida en un asunto estratégico brasileño. Afirmó que esa postura se alinea con lo que definió como una adaptación, por parte de la actual Administración estadounidense, de la Doctrina Monroe de 1823, concebida para afirmar una primacía de Estados Unidos sobre los asuntos del continente americano. A su juicio, esa lógica de áreas de influencia no tenía sentido entonces y resulta todavía menos justificable en la actualidad. «Decir que la presencia y participación de China es indeseable es una interferencia abusiva e indebida», sostuvo Casella, al considerar que esa postura refleja «la prepotencia de la actual administración estadounidense». Respecto a la cooperación entre Brasil y China en infraestructura, Casella defendió la continuidad de las medidas ya previstas para la subasta y afirmó que no existe motivo para interrumpir o revertir un proceso que, según dijo, es de gran interés para modernizar y ampliar la competitividad del Puerto de Santos. «No veo por qué Brasil debería ceder a esa interferencia de Estados Unidos, que no ofreció nada mejor ni más atractivo a cambio», sostuvo, al destacar que las empresas chinas se presentan como socias en una relación de cooperación comercial de beneficio mutuo. Para el profesor de la USP, en este año electoral las declaraciones de autoridades extranjeras sobre proyectos estratégicos brasileños resultan aún más sensibles y deben ser rechazadas para evitar presiones sobre decisiones que competen exclusivamente al país. «Brasil tiene un gran déficit de infraestructura y ha enfrentado bajísimos niveles de inversión en los últimos años. Por eso, las iniciativas que fomenten las inversiones en infraestructura son siempre bienvenidas. Y, en el caso específico del Puerto de Santos y de este proyecto estratégico, se debe garantizar que se haga la mejor elección entre los proponentes que participen en la subasta», agregó. Tecon 10 es un proyecto de expansión previsto para el Puerto de Santos, el mayor complejo portuario de Brasil y una de las principales plataformas logísticas de América Latina. Según los especialistas, la iniciativa busca ampliar de forma significativa la capacidad de operación del puerto, reducir cuellos de botella y mejorar el flujo del comercio exterior brasileño, en medio del interés de grupos nacionales y extranjeros en participar en la futura subasta. Fin