BUENOS AIRES, 17 mar (Xinhua) — La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández (2007-2015), denunció hoy martes ante el Tribunal Oral Federal Nº 7 supuestas «prácticas mafiosas» de jueces y fiscales, al presentar declaración en el caso que se investiga por presunta corrupción durante su gestión al frente del Ejecutivo. «Esto ya no es persecución política (…) ahora estamos inmersos directamente en prácticas mafiosas», dijo la actual titular del Partido Justicialista (PJ), movimiento político del peronismo y el kirchnerismo, en el marco de la denominada causa «Cuadernos». Dicha causa se refiere a la investigación judicial iniciada en 2018, a partir de una serie de anotaciones que realizaba el entonces chofer, Oscar Centeno, del Ministerio de Planificación Federal, sobre montos de dinero de empresarios en favor de funcionarios públicos que presuntamente recaudaba la anterior mandataria. Fernández, quien desde junio de 2025 cumple arresto domiciliario por una condena en otro juicio por corrupción, es acusada en la causa «Cuadernos» de dirigir una asociación ilícita y recibir sobornos para direccionar contratos de obra pública. En su declaración, la dirigente política del PJ enumeró lo que describió como irregularidades en la tramitación de la causa, al sostener que la investigación se basa en «prácticas absolutamente mafiosas». «Ya no es que condenan sin pruebas, fraguan y construyen las pruebas», denunció la titular del PJ de Argentina, al rechazar la acusación. El año pasado, el Tribunal Oral Federal Nº 7 confirmó embargos en contra de más de 140 investigados en la causa por una suma que supera los 1.100 millones de dólares. La exmandataria argentina ha rechazado las acusaciones y sostiene que su situación judicial obedece a una persecución política, en complicidad con jueces y fiscales. Tras su declaración en los tribunales del barrio de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires, la dirigente política regresó a su domicilio en el barrio Constitución, donde agradeció desde el balcón de su departamento a simpatizantes políticos que le saludaron desde la calle y reclamaron su libertad. Fin