Industria de biocombustibles de Brasil propone subir mezcla de biodiésel por tensión en Medio Oriente

SAO PAULO, 13 mar (Xinhua) — La industria brasileña de biocombustibles defendió que el Gobierno acelere la adopción de una mayor mezcla de biodiésel en el diésel como forma de reforzar la seguridad energética del país ante las tensiones en Medio Oriente, según publicó hoy viernes la prensa local. La Asociación de Productores de Biocombustibles de Brasil (Aprobio) propuso elevar la mezcla obligatoria de biodiésel en el diésel desde el actual 15 por ciento (B15) hasta el 16 por ciento (B16), con el argumento de que el país necesita reducir su exposición a eventuales interrupciones en el suministro internacional de combustibles fósiles. El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció el jueves un conjunto de medidas para contener el impacto del encarecimiento del combustible provocado por el conflicto, entre ellas la reducción de impuestos al diésel y la adopción de mecanismos para incentivar exportaciones de petróleo, en un intento por estabilizar el mercado interno ante el aumento de los precios. Ante ello, el presidente de Aprobio, Jerônimo Goergen, pidió el mismo jueves agilizar el proceso de la mezcla obligatoria de biodiésel. Según él, aumentar la mezcla sería una forma de garantizar el suministro nacional de combustible frente a la amenaza al suministro causada por el conflicto en Oriente Medio. La propuesta también es respaldada por entidades del agronegocio. El pasado miércoles, 43 organizaciones vinculadas al Instituto Pensar Agro (IPA), entre ellas la Confederación Nacional de Agricultura y Ganadería (CNA), enviaron una carta al Gobierno defendiendo incluso un aumento inmediato de la mezcla al 17 por ciento, según informó el medio «BrasilAgro». Actualmente, el programa oficial prevé ensayos con mezclas de hasta 20 por ciento de biodiesel, aunque las pruebas para ese nivel están programadas apenas para 2027. Sin embargo, Goergen estimó que una evaluación específica del B16 podría completarse en un plazo de tres a cuatro meses. Argumentó además que, si el Gobierno lo necesita, las asociaciones industriales podrían proporcionar los recursos para financiar los ensayos e hizo hincapié en que la industria del biodiésel «está preparada» para satisfacer la mayor demanda de mezcla, ya que actualmente opera con capacidad ociosa. Fin