Especial: Brasil busca movilizar 1.200 millones de dólares para restaurar bosques mediante créditos de carbono
RÍO DE JANEIRO, 22 oct (Xinhua) — Brasil busca transformar la recuperación de bosques degradados en una nueva fuente de inversiones, empleo y créditos de carbono, con un programa del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) que pretende movilizar hasta 6.000 millones de reales (unos 1.200 millones de dólares) para proyectos de restauración ecológica en todos los biomas del país.
La segunda fase del programa ProFloresta+ prevé recuperar hasta 60.000 hectáreas y contribuir a retirar de la atmósfera aproximadamente 19 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), mediante proyectos que combinan la plantación de especies nativas, la conservación de la biodiversidad y la generación de créditos de carbono que podrán adquirir empresas interesadas en compensar sus emisiones.
La iniciativa amplía un modelo inicialmente centrado en la Amazonia y busca incorporar proyectos de distintos ecosistemas brasileños, al tiempo que conecta a las empresas compradoras de créditos con organizaciones especializadas en restauración forestal.
El presidente del BNDES, Aloizio Mercadante, explicó en rueda de prensa hace unos días que la nueva etapa pretende ampliar la participación empresarial y diversificar los sectores que contribuyen a financiar la recuperación ambiental.
Entre los posibles compradores figuran compañías de petróleo, gas, siderurgia e industria química, así como otras empresas que han establecido objetivos de reducción de emisiones.
El mecanismo permite crear una demanda de largo plazo para los créditos de carbono y ofrecer mayor previsibilidad financiera a los proyectos de restauración, cuya ejecución requiere inversiones iniciales y varios años de trabajo antes de alcanzar resultados ambientales consolidados.
En la primera fase del programa, lanzada en 2025, Petrobras se comprometió a destinar 450 millones de reales (unos 90 millones de dólares) a la compra de créditos de carbono vinculados a proyectos de restauración en la Amazonia.
La segunda etapa amplía el alcance territorial y pretende atraer a empresas de diferentes actividades económicas, con el objetivo de consolidar un mercado capaz de financiar la recuperación de áreas degradadas a gran escala.
La iniciativa incluye también la posibilidad de que los promotores de proyectos accedan a financiación de largo plazo del BNDES, especialmente mediante el Fondo Clima, que ofrece recursos para inversiones relacionadas con la mitigación del cambio climático.
En paralelo, el banco ha ampliado sus acuerdos de cooperación técnica para adaptar los criterios de restauración a las características de cada bioma.
«Con esta alianza, sumamos a la capacidad de estructuración del BNDES la experiencia técnica del Instituto Clima y Sociedad para adaptar el ProFloresta+ a las diferentes características de los biomas brasileños», afirmó Tereza Campello, directora Socioambiental del banco.
La directiva destacó que el propósito es crear condiciones para que los proyectos de restauración con especies nativas dispongan de demanda a largo plazo, seguridad contractual y acceso a financiación.
Por su parte, Maria Netto, directora ejecutiva del Instituto Clima y Sociedad, señaló a Xinhua que la recuperación forestal debe consolidarse como una actividad económica capaz de atraer inversiones sostenidas.
«La restauración de los biomas brasileños necesita consolidarse como una agenda de inversión de largo plazo», afirmó Netto, quien destacó la importancia de combinar conocimiento técnico, integridad ambiental y movilización de compradores de créditos de carbono.
Brasil cuenta con una extensa superficie de tierras degradadas que pueden recuperar funciones ambientales y, en determinados casos, volver a producir mediante sistemas agroforestales. Estos modelos combinan árboles con cultivos agrícolas y pueden generar ingresos mientras contribuyen a la recuperación del suelo y al almacenamiento de carbono.
La financiación de estas actividades también puede impulsar cadenas productivas relacionadas con la producción de plantones, la preparación de terrenos, la plantación, el mantenimiento de las áreas restauradas y el seguimiento de los resultados ambientales.
El desafío consiste en garantizar que los créditos comercializados correspondan a reducciones o capturas de emisiones verificables y que los proyectos mantengan sus beneficios ambientales a lo largo del tiempo.
Con el ProFloresta+, Brasil busca conectar su potencial de restauración ecológica con la creciente demanda empresarial de soluciones climáticas, convirtiendo la recuperación de los ecosistemas en una oportunidad de inversión y desarrollo sostenible. Fin