Reducción de la deforestación en Brasil genera beneficios para la economía mundial, revela estudio
RÍO DE JANEIRO, 20 oct (Xinhua) — La reducción de la deforestación en la Amazonia brasileña y el Cerrado desde 2023 pudo generar beneficios económicos de 1,16 billones de reales (unos 231.000 millones de dólares) para la economía mundial, al evitar emisiones de gases de efecto invernadero y los daños asociados al cambio climático, según un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV) divulgado hoy martes por la estatal Agencia Brasil.
Del total estimado, entre 67.000 millones y 192.000 millones de reales (entre unos 13.360 y unos 38.296 millones de dólares) corresponderían a daños climáticos evitados para la propia economía brasileña, de acuerdo con el análisis del economista Bráulio Borges, del Instituto Brasileño de Economía (Ibre) de la FGV.
El estudio compara la superficie deforestada entre 2019 y 2022 con la registrada entre 2023 y 2026. Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), entre agosto de 2025 y julio de 2026 la deforestación cayó un 41,8 por ciento en la Amazonia y un 23,8 por ciento en el Cerrado.
La superficie deforestada en la Amazonia fue de 3.335 kilómetros cuadrados, la menor desde 1998, mientras que en el Cerrado alcanzó 5.516,69 kilómetros cuadrados, el nivel más bajo desde 2001.
En conjunto, la superficie deforestada en ambos biomas pasó de 78.900 kilómetros cuadrados entre 2019 y 2022 a 56.700 kilómetros cuadrados entre 2023 y 2026. Esto significa que dejaron de deforestarse alrededor de 22.300 kilómetros cuadrados, una superficie ligeramente superior a la del estado brasileño de Sergipe.
El análisis estima que la reducción de la deforestación evitó la emisión de 1.490 millones de toneladas de gases de efecto invernadero durante el periodo estudiado. Para calcular los beneficios económicos, Borges utilizó el costo social del carbono, un indicador que permite calcular monetariamente los daños asociados a las emisiones.
En el escenario central, el estudio emplea un coste de 145 dólares por tonelada de dióxido de carbono equivalente. La valoración de los daños climáticos evitados alcanza así 1,16 billones de reales (232.000 millones de dólares), aunque una estimación más conservadora sitúa el beneficio en 621.000 millones de reales (unos 123.850 millones de dólares), mientras que el escenario más optimista lo eleva a 9,8 billones de reales (1,95 billones de dólares).
«En ambos casos, se trata de un beneficio que se materializa mayoritariamente bajo la forma de daños evitados, menos pérdidas de cosechas, menor estrés térmico sobre la productividad laboral y menos fenómenos extremos, entre otros», explicó Borges.
El economista señaló que los cálculos no incluyen los efectos regionales directos de la deforestación amazónica sobre las lluvias, las temperaturas y la disponibilidad de agua en Brasil.
Añadió que la humedad transportada por los llamados «ríos voladores», corrientes atmosféricas alimentadas por la evapotranspiración de la selva, contribuye a las precipitaciones en las regiones centro-oeste, sudeste y sur del país.
«Valorando esa agua por el precio del agua utilizada para el riego agrícola, los autores estiman que la lluvia generada por la Amazonia brasileña vale alrededor de 20.000 millones de dólares al año, o aproximadamente 60 dólares por hectárea de bosque al año», indicó Borges.
El investigador destacó además que la conservación forestal puede ser compatible con el crecimiento agropecuario, dado que la agricultura brasileña depende en gran medida de las lluvias generadas por los ecosistemas forestales. Fin