Especial: Crean en México parches dérmicos de bajo costo para combatir infecciones y favorecer cicatrización
Por Carina López y Pool Contreras
MÉXICO, 14 oct (Xinhua) — Investigadoras de la institución de educación superior Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México desarrollan parches dérmicos de bajo costo para combatir infecciones y favorecer la cicatrización de heridas complejas, incluidas las asociadas a la diabetes y las quemaduras, mediante materiales que contribuyen a la regeneración de la piel.
La científica mexicana Yunia Verónica García Tejeda explicó a Xinhua que los apósitos buscan ofrecer una nueva alternativa para el tratamiento de heridas graves, en especial en comunidades vulnerables y zonas remotas, donde el acceso a los servicios de salud es limitado y las complicaciones pueden derivar en amputaciones.
«Gracias a los compuestos que le pusimos en el parche, principalmente colágeno, ayudan a regenerar la piel y, por otro lado, también a comerse todas las bacterias que son malas para el ser humano», resaltó la investigadora.
García Tejeda explicó que el dispositivo se desarrolló a partir de nanocompuestos capaces de adaptarse a las necesidades específicas de cada paciente.
«Hay un momento muy crítico en las heridas de las personas diabéticas, en las cuales empiezan a colonizar la piel diversos tipos de bacterias que son malas y que crecen de manera muy rápida, de manera exponencial, pero además son muy resistentes a antibióticos que se venden comercialmente», señaló.
Al aplicar el parche sobre la lesión, la bacteria depredadora que permanece inactiva hasta entrar en contacto con la humedad, se activa y comienza a atacar a los microorganismos presentes en la zona, incluidos aquellos resistentes a los antibióticos.
«La innovación que hicimos aquí en el Politécnico es que somos los primeros a nivel mundial en encapsular una bacteria de este tipo que tiene alta eficiencia de encapsulación», destacó la investigadora.
Una de las principales características del dispositivo es que puede elaborarse en el lugar donde se requiere la atención médica, mediante un sistema semiautomático para producir compuestos que permite obtener películas con distintos grosores y composiciones.
De esa manera, ejemplificó García Tejeda, una brigada de emergencia podría trasladar un equipo portátil y los materiales necesarios para fabricar parches de acuerdo con el tamaño, el tipo y las condiciones de cada herida.
Esa flexibilidad permitiría adaptar los apósitos a las necesidades de cada paciente, aunque en personas con diabetes, por ejemplo, sería necesario realizar una valoración clínica para determinar el tratamiento más adecuado.
Podrían considerarse también otros factores como la hipertensión y las posibles alergias para seleccionar los materiales y los componentes apropiados, en lugar de utilizar un mismo tipo de parche para todos los casos.
El sistema contempla además la producción de hidrogeles, útiles en lesiones que requieren permanecer abiertas para facilitar el drenaje y reducir el riesgo de infección.
«Entonces, dependiendo del tipo de herida, nosotros vamos a estar incorporando ya sea estos activos naturales o algunas nanopartículas de óxidos metálicos que también son agentes antimicrobianos para poder ayudar a sanar», puntualizó la experta de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería en Tecnologías Avanzadas del IPN.
El proyecto se desarrolla en colaboración con investigadores del Centro de Biotecnología Genómica del IPN y especialistas vinculados con la Universidad Hebrea de Jerusalén, mientras continúan los estudios sobre la seguridad y próxima aplicación.
A futuro, la investigadora busca ampliar el acceso a esa tecnología mediante la colaboración con instituciones de salud de México y contribuir así al tratamiento de heridas de difícil cicatrización o prevenir complicaciones. Fin