Eritrea pide intervención de ONU en medio de escalada de tensiones con Etiopía

ADÍS ABEBA, 10 oct (Xinhua) — El Gobierno de Eritrea pidió hoy sábado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que tome «medidas de disuasión necesarias» contra Etiopía de conformidad con la Carta de la ONU, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas entre los dos países vecinos. En una carta enviada hoy dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, el ministro de Relaciones Exteriores eritreo, Osman Saleh, describió la reciente acusación de Etiopía sobre la agresión eritrea como «intentos engañosos de racionalizar sus descarados actos de guerra contra un estado miembro soberano de la ONU en términos de autodefensa». Eritrea pidió al consejo «condenar enérgicamente la deplorable declaración de guerra de Etiopía contra Eritrea, la cual infundiría gran devastación a los pueblos de ambos países y desestabilizaría toda la región». La carta tiene lugar días después de que el Gobierno de Etiopía acusara a Eritrea de agresión militar contra su territorio, pidiendo una intervención urgente de la ONU. El jueves, el ministro de Relaciones Exteriores etíope, Gedion Timothewos, enfatizó la necesidad urgente de una respuesta clara y de principios de la ONU a la «contínua agresión» eritrea, al tiempo que demandó «la retirada inmediata de fuerzas eritreas del territorio de Etiopía». Timothewos subrayó el «derecho de defender su soberanía e integridad territorial» de Etiopía, de acuerdo con el derecho internacional. Los recientes acontecimientos ocurren tras un rápido colapso en las relaciones diplomáticas entre los dos países del Cuerno de África. A principios de este mes, Etiopía anunció la clausura de su embajada en Asmara, la capital de Eritrea, «en respuesta a los actos de hostilidad y beligerancia directos e indirectos de Eritrea contra Etiopía», lo que provocó que Eritrea anunciara la ruptura completa de los lazos bilaterales. Expertos y analistas políticos atribuyen la ficción política a los continuos e intensos enfrentamientos en la región etíope de Tigray, que confrontan a la Fuerza de Defensa Nacional de Etiopía y sus fuerzas aliadas contra las fuerzas leales al Frente de Liberación Popular de Tigray y sus grupos armados aliados. Esta escalada militar se desarrolla en el contexto de la devastadora guerra de dos años, ocurrida de noviembre del 2020 a noviembre de 2022, la cual causó una crisis humanitaria masiva antes de formalmente ser interrumpida por el acuerdo de paz de Pretoria en Sudáfrica. A medida que las Fuerzas Federales etíopes expanden su control en Tigray tras la captura de la capital regional, Mekele, los analistas encienden alarmas por una repercusión peligrosa en toda la región. Fin