CEPAL advierte sobre impacto económico y social de un El Niño extremo en América Latina
SANTIAGO, 21 sep (Xinhua) — Un episodio extremo del fenómeno climático El Niño podría provocar pérdidas de al menos 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe y sumar 4,8 millones de personas a la pobreza, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en un informe difundido este lunes. El organismo, con sede en Santiago de Chile, señaló que un evento de alta intensidad tendría efectos económicos, sociales y productivos de amplio alcance, con impactos especialmente severos en sectores como energía, agricultura, pesca e infraestructura. El informe, titulado «Los efectos del fenómeno El Niño en América Latina y el Caribe y recomendaciones para enfrentarlo», analiza la magnitud del fenómeno climático en curso y propone 10 medidas prioritarias de política pública en áreas como energía, agricultura e infraestructura. El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, alertó sobre «severas repercusiones económicas, sociales y en diversos sectores productivos ante la inminencia de un episodio de alta intensidad». Según las estimaciones del organismo, un fenómeno extremo de El Niño tendría sus mayores pérdidas durante el primer año, aunque sus efectos económicos podrían ser heterogéneos y persistentes. La reducción de los ingresos de los hogares podría elevar los niveles de pobreza hacia finales de la década, mientras que la combinación de sequías, temperaturas elevadas y alteraciones en los patrones de precipitación incrementaría la vulnerabilidad de sectores estratégicos. De acuerdo con las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreal de 2026-2027. Asimismo, se estima en 69 por ciento la probabilidad de que alcance una magnitud histórica, denominada «Súper El Niño», acompañada de anomalías en la temperatura superficial del mar. Para el periodo octubre-diciembre de 2026, la probabilidad de déficit de precipitaciones alcanza 60 por ciento, mientras que 31,1 por ciento del territorio regional se encuentra en alerta alta, según el informe. El aumento de las temperaturas podría elevar además la demanda de electricidad para climatización en grandes ciudades como Lima, São Paulo y Ciudad de México, en un contexto de menor disponibilidad de recursos hídricos, lo que incrementaría el riesgo de interrupciones del suministro y mayores costos operativos. En el sector pesquero, la CEPAL anticipa impactos importantes debido al debilitamiento de la surgencia de aguas frías en el Pacífico, fenómeno que reduce la disponibilidad de fitoplancton, altera la cadena alimentaria marina y puede provocar el desplazamiento o disminución de especies como la anchoveta, la sardina y la merluza. El organismo también identifica probabilidades superiores al 70 por ciento de sequías en el Corredor Seco de Centroamérica, Colombia, Venezuela y países del Caribe como Cuba, República Dominicana y Haití, con posibles efectos sobre las cosechas, la disponibilidad de forraje, los ingresos rurales y la seguridad alimentaria. Ante este escenario, la CEPAL llamó a los gobiernos a adoptar 10 medidas estratégicas para reducir los efectos del fenómeno, entre ellas incorporar de manera permanente el riesgo climático en las políticas públicas y los marcos normativos. También recomendó fortalecer la protección física de activos e infraestructura estratégica, ampliar los sistemas de alerta temprana y desarrollar mecanismos financieros y seguros climáticos para responder a posibles contingencias. La CEPAL planteó además proteger los medios de vida de las poblaciones más expuestas, incluidas las comunidades del Corredor Seco y los sectores pesqueros; restaurar barreras naturales; aplicar cuotas y vedas pesqueras dinámicas; fortalecer la cooperación regional y la integración energética; diversificar la matriz eléctrica; mejorar la gestión integral del agua, y ampliar las redes de protección social dirigidas a los hogares más vulnerables. Fin