Entrevista: Derecho al desarrollo en China es un modelo a seguir para América Latina, afirma expremier peruano

LIMA, 16 sep (Xinhua) — El derecho al desarrollo que ha alcanzado China y que permite beneficiar de manera integral a su población constituye «un modelo a seguir» para los países de América Latina, aseguró el expresidente del Consejo de Ministros de Perú, Eduardo Arana. Arana ofreció estas declaraciones a Xinhua en el marco de la Tercera Mesa Redonda China-América Latina y el Caribe sobre Derechos Humanos, iniciada este martes en Lima, la capital peruana. Según indicó, el modelo de desarrollo implementado por la nación asiática ha implicado la construcción efectiva de infraestructura vial, hospitales e instituciones orientadas al bienestar de la población, lo que ha permitido a los ciudadanos ejercer plenamente sus derechos fundamentales. «En ese sentido, China nos ofrece un mensaje muy importante de cómo el derecho al desarrollo ha implementado la construcción de infraestructura, de obras, de hospitales dirigidos a la población. Y ese es un concepto que nosotros también tenemos que incorporar como parte de nuestra prédica en América Latina. Para nosotros, China representa un modelo a seguir», afirmó. El también exministro de Justicia y Derechos Humanos consideró inviable exigir el cumplimiento estricto de los derechos humanos en comunidades afectadas por la desnutrición y la falta de servicios básicos, y remarcó que el desarrollo constituye la base para erradicar la pobreza. En ese sentido, enfatizó que «China ha podido mostrar al mundo» que resulta posible superar las brechas sociales extremas, al haber logrado sacar a unos 800 millones de personas de la pobreza, lo que calificó como un hito histórico de inclusión ciudadana. Asimismo, Arana sostuvo que la cooperación internacional entre los pueblos no debe medirse únicamente desde una perspectiva económica o material, sino evaluando «cómo la población recibe adecuadamente el beneficio» en la atención de sus servicios públicos fundamentales. Respecto al escenario internacional, el jurista peruano remarcó la urgencia de defender el multilateralismo frente a posturas unilaterales, asegurando que este esquema «ofrece la posibilidad de que cada país tenga una voz» activa en las decisiones globales. Argumentó que el multilateralismo resulta indispensable para abordar los grandes retos tecnológicos emergentes como la inteligencia artificial y evitar que las naciones en desarrollo queden sometidas frente a las potencias que lideran la transformación digital. De igual forma, el exfuncionario resaltó que países como China y Perú comparten la riqueza de poseer civilizaciones milenarias, conservando tradiciones, visiones ancestrales y profundos valores culturales que deben ser respetados de manera soberana por la comunidad internacional. En ese contexto, Arana advirtió que las potencias occidentales no pueden pretender imponer un modelo rígido o único sobre las naciones en desarrollo, ignorando la historia, las costumbres y la realidad de cada sociedad. Arana sostuvo que no se pueden trasladar los derechos desde una perspectiva occidental a la de un pueblo que no los concibe ni espiritual ni filosóficamente. En ese sentido, señaló que «cada pueblo tiene derecho a entender y aplicar los derechos humanos desde su propia visión tradicional, pero también desde su propia visión al desarrollo». En relación con su visita a China en junio pasado, Arana valoró su estancia en la municipalidad de Chongqing, donde observó avances en materia de gestión ambiental y la participación activa de los ciudadanos. Destacó la capacidad de la población local para organizarse y opinar sobre la gobernanza de su ciudad, considerando que este mecanismo favorece el ejercicio efectivo del derecho a la participación ciudadana. Arana recordó su participación en el Foro 2026 sobre Gobernanza Global de los Derechos Humanos en Beijing y concluyó que los países del Sur Global deben mantener una posición firme y unida para defender sus derechos al desarrollo integral. Fin