Especial: Fervor por camisetas de fútbol cautiva a miles de coleccionistas en Buenos Aires
BUENOS AIRES, 12 sep (Xinhua) — El fervor que generan las camisetas de fútbol cautivó el sábado a miles de apasionados coleccionistas que se reunieron en la capital argentina, Buenos Aires, con el interés en conocer historias sobre casacas emblemáticas, además de comprar o vender, o simplemente disfrutarlas tomando fotografías. La actividad se desarrolló en un complejo de tiendas comerciales departamentales del barrio de Villa del Parque, en la zona noroeste de la ciudad, donde se dieron cita distintos expertos del rubro, cada uno de ellos con puestos especialmente acondicionados para exhibir camisetas de selecciones nacionales y clubes de fútbol de todo el planeta. El organizador del evento, Jonathan Calcagno, dijo a Xinhua que el «hobby» por el coleccionismo de camisetas le llevó a organizar esta feria. «Soy profesor de educación física, pero la pasión por las camisetas de fútbol está en mi quehacer diario. Nos reunimos con amigos y colegas a hablar de camisetas, ver distintos tipos de telas, comentar historias y charlar de nuestra pasión», explicó. El hombre es aficionado al Club Almagro, entidad fundada en 1911 y conocida popularmente como «El Tricolor» por sus colores azul, blanco y negro. «Mi colección particular está vinculada al Club Almagro, pero también tengo una colección de camisetas de manga larga. Puedo vender cualquiera, excepto las de Almagro. Esas no las vendo», contó. Calcagno destacó que algunos de los modelos por los que más consultas recibe están vinculados a la etapa 1995-2004 de la selección argentina de fútbol. «Todas las de nuestra selección son lindas, pero tengo que admitir que las más buscadas están vinculadas a la década de 1990», indicó. La propuesta del sábado, que coincidió con una jornada de bajas temperaturas en la capital argentina, mostró que el fútbol en Buenos Aires no se vive únicamente en los estadios o frente a un televisor, sino que también se guarda, con esmero y pulcritud, en el armario. «Hay valor histórico, hay emoción, hay nostalgia, hay pasión, hay toda una red que facilita el intercambio, hay subastas y hay exposiciones como esta, que atraen a curiosos, pero también a fanáticos que buscan piezas difíciles para sumar a su colección», explicó. Entre productos nuevos, pero también entre telas gastadas, logotipos desteñidos y números de felpa gastados por el paso del tiempo, María Salvadores llegó al lugar en un esfuerzo por conseguir una «camiseta doble tela» que el Club Atlético River Plate usó a comienzos de 2000. «Mi marido tiene casi 100 camisetas del River, pero le falta tener una ‘doble tela’, un modelo que se usó entre 2002 y 2004, con una capa externa holgada y otra interior ajustada. Si consigo una con el número nueve que usaba Fernando Cavenaghi, será espectacular», dijo Salvadores. Entre los más de 20 expositores presentes en el evento estuvo también la propuesta «Que Casaca Camisetas», comandada por la pareja que conforman Didier Lecman y Catalina Siringo. En diálogo con Xinhua, Lecman, quien se dedica a tiempo completo a lo vinculado a las camisetas de fútbol, indicó que su pasión comenzó buscando hace muchos años camisetas de equipos de fútbol de Asia. «Empecé a investigar cómo podía conseguirlas, y encontré que había gente que traía camisetas al país. Entonces empecé a meterme de a poco y me gustó tanto que quise hacer mi propia empresa para poder ayudar a la gente que tenía la misma inquietud que yo, conseguir cosas raras que se vuelve difícil obtener», apuntó. Consultado sobre sus modelos favoritos, Lecman reveló que se inclina por las camisetas de divisiones menores asiáticas. «Ese es el estilo que más me gusta tener, porque tienen diseños muy buenos y son hermosas. Estuvimos con mi mujer en China en 2019 y nos encantó todo, no solo lo vinculado a las camisetas de fútbol, sino también la amabilidad de la gente, el sabor de las comidas, todo», expresó. Durante casi 10 horas, la actividad del sábado ratificó que para los coleccionistas argentinos la búsqueda de la próxima casaca no es un negocio imposible, sino un desafío lleno de emoción, una pasión inexplicable. Fin