Resumen: Bloqueo de EE. UU. dificulta llegada y permanencia de inversión extranjera en Cuba
LA HABANA, 3 sep (Xinhua) — El Gobierno de Cuba denunció hoy jueves que el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos obstaculiza la inversión extranjera mediante presiones y amenazas contra empresas internacionales, restricciones bancarias y financieras, así como medidas que afectan el transporte y el comercio exterior. Óscar Pérez-Oliva, vice primer ministro y ministro del Comercio Exterior e Inversión Extranjera, señaló que el contexto para atraer capital extranjero es complejo debido a las acciones estadounidenses dirigidas contra inversionistas que mantienen operaciones en Cuba. El funcionario explicó que algunas empresas extranjeras han cedido a esas presiones y se han retirado del país, mientras otras permanecen y continúan sus actividades pese a las condiciones adversas. El titular señaló que el recrudecimiento del bloqueo durante el último año ha incluido órdenes ejecutivas y acciones dirigidas de forma directa contra inversionistas extranjeros presentes en Cuba, lo que, explicó, constituye un factor que desestimula la permanencia del capital internacional. Las presiones también alcanzan al transporte marítimo, debido a las amenazas dirigidas contra navieras internacionales que trasladan mercancías hacia Cuba, una situación que, según las autoridades, afecta las relaciones comerciales del país y eleva los costos de las operaciones económicas. Pérez-Oliva explicó que existen contenedores en puertos debido a que algunas navieras interrumpieron sus servicios con Cuba, mientras otras mantienen restricciones para determinados tipos de carga como consecuencia de las condiciones impuestas por Estados Unidos. Dos de las principales navieras internacionales que operaban con Cuba, CMA CGM y Hapag-Lloyd, interrumpieron el 13 de mayo los servicios de carga hacia el país, de acuerdo con la información ofrecida por las autoridades cubanas, mientras CMA CGM reanudó sus servicios para alimentos, medicamentos e insumos médicos. El funcionario señaló que entre las cargas que no han podido llegar a Cuba se encuentran componentes destinados a las energías renovables, debido a que determinadas navieras no aceptan transportarlos, una situación que atribuyó a las presiones ejercidas sobre las empresas que mantienen relaciones comerciales con la isla. «Las relaciones financieras, las relaciones bancarias, las presiones sobre los transportistas internacionales encarecen directamente nuestro comercio exterior», afirmó Pérez-Oliva, quien señaló que esas condiciones inciden en los costos de producción y de los servicios en Cuba. Según explicó, el encarecimiento del comercio exterior también afecta factores que valoran los inversionistas, entre ellos la eficiencia, la competitividad y la recuperación del capital, por lo que las restricciones externas inciden en las posibilidades de atraer y mantener negocios internacionales. Las autoridades cubanas señalaron que las dificultades no se limitan a las empresas extranjeras, pues también afectan operaciones contratadas por empresas privadas y estatales, así como por modalidades de inversión extranjera, cuyos alimentos y otros recursos no han llegado al país. La situación alcanza al sistema energético, donde existen contenedores con recursos que no han podido ser transportados hasta Cuba, según la explicación oficial, y al sistema de salud, que enfrenta dificultades para recibir recursos destinados a tratamientos como la hemodiálisis y a la atención de enfermedades que requieren suministros médicos. A pesar de este escenario, señaló que empresas extranjeras permanecen en Cuba y continúan trabajando con el país, mientras las autoridades cubanas sostienen que las presiones estadounidenses constituyen un factor externo que afecta las posibilidades de desarrollo económico y de atracción de inversión internacional. Fin