Entrevista: Históricas lluvias aumentan reservas de agua en Chile, pero no resuelven crisis hídrica, advierte experto

Por Cristóbal Chávez Bravo SANTIAGO, 26 ago (Xinhua) — Aunque entre julio y agosto los embalses chilenos registraron importantes aumentos gracias a los históricos temporales que han afectado al país sudamericano, este escenario no subsana la crisis hídrica que arrastra el país sudamericano, afirmó el ingeniero forestal Roberto Pizarro Tapia. Gracias a las lluvias que cayeron en julio pasado en la nación austral, el volumen de agua almacenada en los 25 embalses monitoreados por la Dirección General de Aguas (DGA) de Chile aumentó en casi 2.500 millones de metros cúbicos. «El estado actual de los embalses en Chile, en general, es muchísimo mejor que el que teníamos al año pasado o a inicios de este año», indicó a Xinhua el también director de la Cátedra Unesco en Hidrología de Superficie de la Universidad de Talca de Chile. «La situación de alta oferta de agua que ha existido producto de estas tormentas ha generado un incremental en el almacenamiento de agua en los diversos embalses y embalses más pequeños, especialmente en las zonas más cordilleranas, que se han visto favorecidos y están casi al 100 por ciento de su capacidad», dijo. No obstante, subrayó que otros embalses de mayor capacidad no están en la misma situación y anotan valores bajo el 50 por ciento, porque «necesitan más de una temporada para poder colmatarse de agua o rellenar sus capacidades». Pizarro apuntó que esta ronda de abundantes lluvias está influenciada principalmente por el fenómeno de El Niño, que está dejando «una alta oferta de agua, especialmente en la segunda parte del año». Al mismo tiempo, el académico agregó que un alza en las temperaturas podría provocar deshielos muy rápidos y que, aunque hay una gran altura de nieve en la cordillera, es de baja densidad, lo que se traduce en una menor calidad y cantidad de agua líquida aprovechable para el verano. «Una golondrina no hace verano. Si este año no se repite y tenemos dos o tres años secos como los que nos ha venido ocurriendo, vamos a seguir en periodo de crisis, en periodo de déficit hídrico», advirtió. El experto apuntó que las lluvias están permitiendo recargar los acuíferos, porque hay inundaciones, las que tienen «el efecto benéfico de que logran penetrar el suelo y se incorporan a las napas freáticas, a los acuíferos, y los recargan. Y eso nos permite tener agua en el verano en un país que mayoritariamente tiene clima mediterráneo». «Es decir, llueve en el invierno y en el verano dependemos de esas reservas, aguas acumuladas previamente en la cuenca por infiltración, producto mucho de estas inundaciones y también esa oferta que tenemos en el verano son también suplidas por el deshielo desde las altas cumbres», indicó. Aunque sopesó que eso no significa que el país terminó el periodo de megasequía, sino que dependerá de lo que ocurra en los próximos años. Chile registra más de 15 años de sequía hídrica y los expertos la catalogan como una crisis estructural, uno de los efectos del cambio climático. «Depende de que sepamos usar de mejor manera el agua, porque los sobreusos, sumados al cambio climático, definen una oferta de agua que está restringida en el tiempo y en el espacio, y que debemos saber cuidar esa oferta limitada para darle sostenibilidad a nuestros territorios. Sostenibilidad que tiene que ser desde el punto de vista ambiental, social y económico», aseveró Pizarro. Las lluvias han permitido que el embalse La Paloma, en la región de Coquimbo, en el norte del país, pasara del 5 al 30 por ciento de su capacidad entre fines de junio y comienzos de agosto, mientras que en la región del Maule, en el área centro-sur, los cinco embalses monitoreados aumentaron en conjunto desde el 38,6 hasta el 65,61 por ciento. Cabe destacar que esta ronda de fuertes lluvias, que incrementó los recursos hídricos, también provocó graves desastres meteorológicos. En julio pasado, el país fue afectado por un temporal en 10 de 16 regiones que dejó 13 fallecidos, 18 desaparecidos y más de 33.500 viviendas con algún tipo de daño. Ese temporal comenzó a perder intensidad este fin de semana, luego de 10 días de copiosas lluvias que provocaron una de las mayores emergencias climáticas del país en los últimos 40 años, según las autoridades. Luego, otro temporal en el norte de Chile provocó violentos aluviones que dejaron un fallecido, más de 1.000 casas con daños y albergados y unos 800 damnificados en un territorio donde las lluvias intempestivas son atípicas. Fin