Especial: Jóvenes de China y América Latina intercambian proyectos para alivio de la pobreza global

Por Cristóbal Chávez Bravo SANTIAGO, 20 ago (Xinhua) — Un proyecto sobre bioenergía con residuos pesqueros triunfó en la tercera versión del programa «Jóvenes de China y América Latina respondiendo al desafío global 2026: Desafío de alivio de la pobreza», realizado en Chile que reunió a jóvenes del país sudamericano y de China, además de Brasil y Perú, entre otras naciones. La final, en la que participaron seis equipos de un total de 12, se llevó a cabo el miércoles en el auditorio de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, en la capital chilena. El proyecto ganador fue «Aqua Terra Nexus» de Chile, que abordó la generación de bioenergía a partir de residuos pesqueros, según explicó a Xinhua la líder del equipo, Josefa Leiva, estudiante chilena de arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Leiva afirmó que trabajan en el descarte de pescados como ojos y cola, residuos que afectan «muy fuerte» al océano porque «se tira toda la basura nuevamente allá y crea una contaminación de alto nivel». «Estamos enfocados en la región del Biobío, en Penco (centro-sur de Chile), especialmente en las pescadoras artesanales que sufren a través de esta pesca, lo que nosotros llamamos pobreza productiva, ya que al trabajar, a pesar de que estén pescando constantemente, no obtienen lo que significa su ingreso constante», dijo. Este equipo creó una maquinaria que convierte los residuos del procesamiento de pescados y mariscos a través de la digestión anaeróbica en biogás, biometano mejorado y fertilizante orgánico. Utiliza, además de calor y energía combinados, un mecanismo comunitario de recolección llamado residuos por cuota, el cual permite a las organizaciones pesqueras suministrar materia prima y participar en las operaciones. A su vez, la energía resultante sustenta refrigeración, iluminación y procesamiento, además de reducir los costos de energía y la eliminación de residuos, así como crear ingresos más estables para la comunidad durante las vedas de pesca y los períodos de captura fluctuante. Por su parte, la estudiante de estudios internacionales de la Universidad de Chile, Sara Rodríguez, de origen venezolano, complementó a Xinhua que esa experiencia es «fenomenal» porque no siempre tienen la oportunidad de reunirse con personas de otros países y disciplinas. «Podemos juntar muchas mentes para trabajar que tal vez en otra oportunidad no lo harían y genuinamente creo que esa es una oportunidad que no siempre se da», sostuvo Rodríguez, quien agregó que fue «asombroso», así como «muy entretenido» entender la manera en que otra persona ve el mundo y «cómo juntos podemos crear soluciones». El equipo ganador también tuvo como integrantes a los estudiantes de Vietnam, Quynh Anh Vu; de Chile, Manuel Barrios; y de China, Lu Anni. El vicerrector del Consejo de la Universidad de Tsinghua de China, Yang Bin, señaló en un video presentado en la ceremonia que en la versión 2026 del programa participaron 666 estudiantes de 88 instituciones en 119 equipos interculturales, con lo que se duplicó el número de participantes del año pasado. Yang comentó que un antiguo dicho chino sostiene que la amistad entre las personas es la clave para mantener relaciones sólidas entre los Estados, al apuntar que el programa es una plataforma que han construido juntos en la que «aprenden unos de otros, crecen juntos y convierten una aspiración compartida en acción». «China y América Latina pueden estar muy distantes, pero los sueños comunes y las responsabilidades compartidas nos unen. Los desafíos que enfrentamos no pueden ser resueltos por un solo país o generación. Requieren sabiduría colectiva y cooperación intercultural», dijo. Por su parte, el vicerrector de Postgrado de la Universidad de Santiago de Chile, Héctor Chávez Oróstica, agregó en la ceremonia que hablar de pobreza en el siglo XXI requiere que miremos «mucho más allá de los ingresos». «La pobreza también se refleja en el acceso desigual a una educación de calidad, atención médica, tecnología, financiamiento, trabajo decente, vivienda y la oportunidad que permite a cada persona desarrollar plenamente sus capacidades», indicó. Chávez subrayó que América Latina posee una «extraordinaria riqueza natural, cultural y humana», sin embargo, «continúa enfrentando brechas significativas en productividad, desigualdad territorial y dependencia de actividades de bajo valor agregado». El programa es apoyado por casas de estudio como la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Tsinghua de China. Fin