Cooperación china impulsa un futuro verde en el Sur Global

BEIJING, 13 ago (Xinhua) — A medida que se acelera la transición mundial hacia un desarrollo sostenible, China y América Latina están impulsando una cooperación energética más amplia y profunda, aprovechando las innovaciones tecnológicas de vanguardia para impulsar un futuro verde en el Sur Global, informó hoy jueves el rotativo China Daily. China y América Latina están estableciendo juntos nuevos puntos de referencia para la integración transfronteriza de energía limpia, en proyectos emblemáticos como la línea de transmisión de corriente continua de ultra alta tensión de la Fase II de Belo Monte, en Brasil, a cargo de la Corporación de la Red Eléctrica Estatal (State Grid Corp) de China; la modernización digital integral de las antiguas centrales hidroeléctricas de Jupia e Ilha Solteira, a cargo de la Corporación de las Tres Gargantas de China (TGC) en ese mismo país sudamericano, y el proyecto solar de Cauchari en Argentina, llevado a cabo conjuntamente por la Corporación de Construcción de Energía de China y la empresa de Construcción de Energía Eléctrica de Shanghai. Estos proyectos van más allá de la inversión de capital tradicional y representan un aprovechamiento más profundo de los estándares tecnológicos y la experiencia en gestión de China. Al modernizar la infraestructura existente, las empresas chinas están impulsando la transición verde de América Latina, reforzando al mismo tiempo la seguridad y estabilidad de la red regional. Ren Jingdong, subdirector de la Administración Nacional de Energía, afirmó que la colaboración en materia de energía constituye un componente crucial de la cooperación pragmática entre China y América Latina, logrando resultados notables. Dado que ambas partes han promovido activamente la transición energética y el desarrollo de las energías renovables en los últimos años, apuntó Ren, «la cooperación en materia de nuevas energías se ha convertido en un nuevo punto destacado y un nuevo motor para la sinergia energética entre China y América Latina». Guiadas por estos consensos de alto nivel, las empresas chinas han logrado avances monumentales sobre el terreno en materia de infraestructura. Brasil ha enfrentado durante décadas un grave desafío estructural. Si bien su cuenca amazónica, en el norte del país, cuenta con abundantes recursos hidroeléctricos, la gran mayoría de la demanda de energía industrial y residencial se concentra en el sureste. Con el fin de salvar esta brecha, surgió el proyecto de la Fase II de Belo Monte, de 2.534 kilómetros de extensión, el cual es financiado, construido y operado de manera independiente por la Corporación de la Red Eléctrica Estatal de China en virtud de un contrato de concesión de 30 años. Como una «arteria verde», el proyecto transmite enormes volúmenes de energía hidroeléctrica directamente a centros de carga metropolitanos como Río de Janeiro. «Este megaproyecto garantiza un suministro eléctrico sumamente estable y confiable para las principales regiones económicas de Brasil, resolviendo con éxito el cuello de botella que representaba para el desarrollo del país el desajuste espacial en el suministro de energía», detalló Ye Xiaoning, ingeniero de alto nivel del Instituto de Investigación Energética de la Corporación de la Red Eléctrica Estatal de China. Ye destacó que el proyecto establece un paradigma global para la transmisión interregional de energía limpia, lo que demuestra la seguridad, madurez y aplicabilidad global de las tecnologías de la red de ultra alta tensión de China. Más allá de Brasil, la huella de China en materia de energía limpia está teniendo un impacto transformador en otros terrenos extremos de Sudamérica. En Argentina, el proyecto solar de Cauchari se erige como una de las centrales fotovoltaicas más grandes de la región y es el parque solar situado a mayor altitud del mundo. Instalado a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar en la cordillera de los Andes, el complejo de 315 megavatios cuenta con más de 1,2 millones de paneles solares. Esta instalación emblemática ha puesto fin a la dependencia que sufría la provincia de Jujuy de la energía transmitida desde otras zonas, logrando así la autosuficiencia energética local. Además, la experiencia sin igual de China en la operación de centrales hidroeléctricas ha dado un nuevo impulso a los activos energéticos históricos de Brasil. A través de una transacción histórica de 3.700 millones de dólares que establece una concesión de 30 años, TGC Brasil asumió oficialmente la operación de las centrales hidroeléctricas de Jupia e Ilha Solteira, que cuentan con una capacidad combinada de casi 5 millones de kilovatios y satisfacen las necesidades de electricidad de más de 6 millones de personas al año. En lugar de limitarse a administrar la infraestructura obsoleta, TGC puso en marcha una renovación técnica de gran envergadura. Al modernizar el equipo mecánico, que había estado en funcionamiento durante casi medio siglo, y convertirlo en sistemas de monitoreo totalmente digitales e inteligentes en las 12 unidades generadoras, TGC logró realizar con éxito un «trasplante de corazón» en las antiguas centrales eléctricas. Expertos del sector señalan que estos proyectos emblemáticos son solo el comienzo. A medida que más países latinoamericanos aceleran su transición ecológica, las empresas chinas están listas para profundizar su participación mediante la fabricación localizada, la investigación conjunta y el financiamiento verde, como parte de la cooperación de alta calidad en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. A medida que esta sinergia energética entre China y América Latina sigue desarrollándose, queda demostrado que las soluciones maduras de China en materia de redes eléctricas y generación de energía son factores clave para las economías emergentes que buscan descarbonizarse a costos accesibles, al tiempo que mantienen la estabilidad del suministro eléctrico y la autosuficiencia, afirmó Ye. «Juntos, China y América Latina están trazando activamente un rumbo común y sostenible para la revolución energética mundial y dando un poderoso ejemplo de cooperación en el Sur Global», afirmó el experto. Fin