Especial: Empresas estadounidenses de IA pueden profundizar polarización en campaña electoral en Brasil, dice estudio
SAO PAULO, 12 ago (Xinhua) — Los modelos de inteligencia artificial (IA) desarrollados por empresas estadounidenses pueden adaptar las respuestas al posicionamiento político de los usuarios y contribuir a profundizar la polarización en el escenario electoral brasileño de cara a los comicios del 4 de octubre próximo, según un estudio científico divulgado hoy por la estatal Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (Fapesp, por sus siglas en portugués). El estudio de investigadores de la Universidad de Campinas (Unicamp), en el estado de Sao Paulo, evaluó 21 modelos de lenguaje de las familias GPT, Grok, Llama, Gemini y Gemma, todos desarrollados por empresas de Estados Unidos con actuación en Brasil. Los investigadores analizaron las respuestas de los modelos en tres escenarios: sin información sobre la orientación política del usuario, con un usuario identificado con la izquierda y con uno identificado con la derecha. Los 21 sistemas modificaron, en diferentes grados, las respuestas para aproximarse a la posición política atribuida al usuario. Según los científicos, ese comportamiento puede crear «cámaras de eco» que refuercen las creencias previas de los usuarios y reduzcan la exposición a argumentos contrapuestos, indicó el estudio, también publicado en la revista especializada Scientific Reports y financiado por Fapesp. «Los modelos de lenguaje pueden acabar produciendo un efecto semejante» al de las redes sociales, donde los algoritmos tienden a mostrar contenidos que coinciden con las preferencias del usuario, explicó Zanoni Dias, profesor del Instituto de Computación de la Unicamp. La influencia política, según el estudio, no tiene que producirse mediante recomendaciones explícitas de voto, ya que los modelos pueden adoptar diferentes enfoques al responder sobre asuntos controvertidos como seguridad pública, economía, bienestar social y medio ambiente. Los investigadores denominaron «camaleónico» a ese comportamiento, debido a la capacidad de los modelos para modificar el posicionamiento según el perfil político atribuido al usuario. El llamado «índice camaleón» permitió medir cuánto cambiaban las respuestas de cada modelo. Según ese índice, el Meta Llama 3.1 8B presentó el menor índice, mientras que Gemma 3 27B, de Google, y GPT-5 nano, de OpenAI, registraron los mayores cambios. En ausencia de información sobre la orientación política del usuario, 20 de los 21 modelos analizados se situaron a la izquierda del punto medio de la escala utilizada por los investigadores, aunque la excepción fue Grok 4.1, que mostró una posición inicial a la derecha, dice el comunicado. Los cambios fueron más pronunciados en cuestiones de seguridad pública y economía, mientras que las respuestas fueron más homogéneas en temas relacionados con corrupción, justicia e instituciones democráticas. El estudio también relacionó el comportamiento con la tendencia de los modelos a ser complacientes con los usuarios. Técnicas utilizadas para ajustar esos sistemas mediante evaluaciones humanas pueden favorecer respuestas consideradas más satisfactorias, aunque eso no siempre coinciden con ofrecer una respuesta más equilibrada. «Es difícil separar lo que es agradar y lo que es dar una respuesta correcta», afirmó Dias, quien advirtió que la industria tecnológica presta actualmente más atención a la precisión factual de las respuestas que a la adaptación de los modelos a las posiciones políticas de los usuarios, por lo que no prevé una solución rápida al problema. Como conclusión práctia, indicó el comunicado, los investigadores recomendaron que los usuarios soliciten de manera explícita un análisis equilibrados, con argumentos a favor y en contra, cuando consulten a esos sistemas sobre asuntos políticos o controversiales. En paralelo, datos presentados por el científico político y director de Timelens, Renato Dolci, muestran que el aumento de la producción de contenido político mediante IA tampoco garantiza un mayor alcance electoral. Dolci contabilizó 6.022 videos identificados como «producidos por IA» durante las dos últimas semanas de julio, elaborados por políticos de distintos niveles y tipos de elección en Brasil. Dos semanas antes, el número había sido de aproximadamente 600 videos, lo que representa un aumento de diez veces en un mes. Sin embargo, al excluir los diez videos de grandes candidatos, los otros 6.012 videos acumularon apenas 117 interacciones, según el levantamiento presentado por Dolci. Para Dolci, la distribución del contenido continúa siendo el factor decisivo para determinar el impacto político. «La distribución continúa siendo el nombre del juego, y la distribución está en las plataformas, no en los productores de IA», señaló. Según el analista, si las campañas consideran que el uso masivo de IA ofrece una relación favorable entre costos y beneficios, los efectos más relevantes estarán en manos de las empresas que distribuyen el contenido, incluidas las grandes compañías tecnológicas y las plataformas de redes sociales. Frente al inicio de las campañas para las presidenciales del 4 de octubre, el Tribunal Superior Electoral anunció la creación del Consejo Asesor sobre Integridad de la Información para las Elecciones de 2026, que asesorará a los jueces electorales sobre el seguimiento continuo de la desinformación estructurada y los riesgos derivados de la manipulación de contenido digital. El grupo hará un seguimiento de la circulación de deepfakes y otros usos indebidos de tecnologías sintéticas que puedan comprometer la imparcialidad de las elecciones, según se informó oficialmente. Fin