Expertos alertan de que Brasil sigue sin estar preparado para las olas de calor y nuevos extremos climáticos
RÍO DE JANEIRO, 11 ago (Xinhua) — Brasil debe acelerar su preparación frente a las olas de calor y otros fenómenos climáticos extremos, que podrían intensificarse con la llegada de un nuevo episodio de El Niño, advirtieron el martes expertos brasileños, quienes alertaron de sus crecientes efectos sobre la salud, la economía y las poblaciones más vulnerables. Las olas de calor siguen siendo un desastre «completamente negligenciado» en Brasil y pueden hacerse más frecuentes e intensas con un nuevo El Niño, afirmó la profesora de Meteorología de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) Renata Libonati, integrante del Comité de Expertos en Monitoreo Climático de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). La investigadora presentó datos del Sistema Único de Salud (SUS), según los cuales unas 50.000 personas murieron entre los años 2000 y 2020 como consecuencia de las olas de calor en 14 regiones metropolitanas brasileñas. «Este número es 20 veces mayor que el número de muertes por deslizamientos de tierra en el mismo período. Eso significa que las olas de calor todavía son un desastre completamente negligenciado en nuestro país», afirmó Libonati durante el panel «Qué esperar de El Niño», celebrado en Río de Janeiro. Libonati relacionó además El Niño con condiciones favorables para la combinación de sequías, olas de calor e incendios forestales. Según sus datos, durante los últimos 40 años las condiciones de elevado peligro de incendios aumentaron alrededor de 18 por ciento durante los años de El Niño en las regiones Norte, Nordeste y Centro-Oeste. En opinión de José Marengo, investigador del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden), El Niño no crea problemas sino agrava la situación de problemas que ya existen. Advirtió que las consecuencias también alcanzarán sectores como la producción de alimentos, el transporte y el suministro de energía. «No vemos El Niño solo como un fenómeno climático que calienta las aguas del océano Pacífico. Es un choque climático que afecta a todos estos sectores y, por tanto, tiene impacto sobre la vida de todas las personas», afirmó. Por su parte, el investigador Paulo Artaxo, de la Universidad de São Paulo (USP) y participante en los tres últimos informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), afirmó que Brasil necesita acelerar sus políticas de adaptación ante el aumento de las temperaturas y los fenómenos extremos y estar mejor preparados para la llegada de un próximo El Niño. «Estos fenómenos afectan principalmente a los más vulnerables, a los más pobres», afirmó el investigador, quien sostuvo que Brasil dispone de capacidad económica y técnica para adoptar medidas de adaptación más eficaces. Los especialistas coincidieron en que el próximo episodio de El Niño debe ser afrontado no solo como un fenómeno meteorológico, sino como un desafío para las políticas públicas, la salud, la seguridad energética y alimentaria y la protección de las poblaciones más vulnerables. Fin