Entrevista: Ataques de EEUU y Argentina a Brasil colocan a política externa en centro de la campaña electoral, dice experto

SAO PAULO, 11 ago (Xinhua) — Los aranceles de Estados Unidos y los insultos proferidos por el mandatario de Argentina, Javier Milei, pueden convertirse en combustible electoral para la reelección del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, al reforzar la percepción de que Brasil enfrenta una presión externa que puede ser capitalizada en la campaña electoral, opinó este martes para Xinhua el analista político Claudio Couto. El profesor de la Universidad Fundación Getulio Vargas (FGV) consideró que el principal efecto electoral para Lula da Silva no sería necesariamente una nueva ola de apoyo por un sentimiento patriótico o nacionalista, sino la permanencia del tema en el debate público como una preocupación para una parte significativa del electorado. «Lo que hay, desde el punto de vista del beneficio electoral para Lula, en función de esto, es que el asunto no muere. Es menos una nueva ola de favorecimiento a la candidatura de Lula por cuenta del sentimiento patriótico, nacionalista, y mucho más la manutención de la percepción de que este es un problema para gran parte del electorado», afirmó Couto en el marco de un encuentro con corresponsales extranjeros en Sao Paulo. Javier Milei, aliado del presidente estadounidense, Donald Trump, insultó a Lula da Silva en Sao Paulo al lanzar la candidatura del opositor Flávio Bolsonaro, una actitud que llevó a la retirada del embajador de Brasil en Buenos Aires. El hecho coincide con la imposición de nuevos aranceles y sanciones comerciales por parte de Washington contra Brasil. Según Couto, la capacidad del Gobierno para convertir este escenario en apoyo electoral dependerá de cómo sea presentado durante la campaña. «Hay que ver cómo la propia campaña de Lula va a instrumentalizar esto, porque saber comunicar esta cuestión es uno de los rasgos fundamentales», afirmó. En ese contexto, consideró que la defensa del interés nacional puede convertirse en un eje favorable para Lula da Silva frente a sus adversarios. Incluso, no descartó una victoria en primera vuelta el próximo 4 de octubre, debido a la ausencia de competidores fuertes dentro del espacio de centroizquierda, a diferencia de la derecha, donde existen varios candidatos disputando el mismo electorado. «Entender que Lula es un guardián del interés nacional, mientras que los otros son traidores de la patria, creo que eso puede tener un efecto bueno para la candidatura del propio Lula», sostuvo. De acuerdo con diversas encuestas, la mayoría de los brasileños rechaza la injerencia externa en los asuntos internos del país. En el caso del conflicto con Estados Unidos, Couto señaló que la campaña de Lula da Silva dispone de diversos elementos para asociar a sectores de la oposición con el presidente Trump. Mencionó las declaraciones del exdiputado Eduardo Bolsonaro sobre el primer «tarifazo», fotografías de Flávio Bolsonaro con Trump en la Casa Blanca pidiendo aranceles y la imagen del gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, utilizando un gorro con la consigna «Make America Great Again» (MAGA). «Esas imágenes son reales, no son de inteligencia artificial, entonces la campaña de Lula podrá aprovecharlas», dijo. En ese contexto, Couto analizó que el conflicto también puede contribuir a convertir la política internacional en un asunto con mayor peso en las elecciones brasileñas, después de haber ocupado históricamente un espacio secundario en las campañas. «La política internacional nunca fue un tema electoral relevante en Brasil. Nunca fue. Pero creo que empieza a ser», afirmó. Couto atribuyó una parte importante de este cambio a la intervención de Trump en la política brasileña, aunque también destacó el papel desempeñado por Milei. «Después de lo que hizo y provocó Milei, podemos tener una situación en la cual el elector que no puede morir de simpatía por Lula ve al presidente de otro país insultando al presidente de su país y dice: ‘qué falta de educación'», afirmó. Para Couto, la asociación entre Milei, Trump y sectores de la oposición brasileña ofrece a la campaña de Lula da Silva un argumento para presentar la elección como una disputa entre intereses nacionales y externos. Fin