Entrevista: Experto brasileño alerta sobre injerencia de EEUU y reivindica soberanía de Brasil
RÍO DE JANEIRO, 6 ago (Xinhua) — Brasil enfrenta un escenario de creciente presión externa en vísperas de las elecciones presidenciales de 2026, con intentos de interferencia que ponen en riesgo la soberanía nacional y la estabilidad regional, según Jhonathan Mattos, doctor en relaciones internacionales de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ). En entrevista con Xinhua, Mattos sostuvo que las recientes acciones de Estados Unidos, en especial bajo la administración del presidente Donald Trump, forman parte de una estrategia más amplia para influir en el escenario político brasileño y latinoamericano, y defendió la tradición diplomática de Brasil basada en el diálogo y la no intervención. «Estados Unidos y Argentina han manifestado claramente interés en interferir en las elecciones brasileñas», afirmó el especialista. Según explicó, tanto la primera como la segunda ronda de sanciones arancelarias anunciadas por Washington estuvieron acompañadas de argumentos relacionados con la política interna de Brasil y con decisiones adoptadas por las instituciones brasileñas. A juicio del investigador, las presiones económicas no pueden analizarse de manera aislada, sino como parte de una estrategia destinada a debilitar al Gobierno brasileño. Mattos señaló además que el deterioro del clima político regional también se refleja en la relación entre Brasil y Argentina y recordó las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, contra Lula da Silva, que, consideró, representan un hecho sin precedentes en la historia reciente de ambos países. «Esto supone una tensión muy grande en las relaciones entre Brasil y Argentina, que siempre mantuvieron una relación diplomática estable, especialmente desde la creación del Mercosur», afirmó. El especialista enmarcó esos acontecimientos dentro de una estrategia más amplia de Washington hacia América Latina. «Trump tiene una visión muy clara de América Latina como un patio trasero de Estados Unidos y como un lugar donde necesita recuperar su influencia y su hegemonía», aseguró. A su juicio, esa política busca ejercer presión sobre los Gobiernos de izquierda y de centroizquierda de la región. Mattos sostuvo que esa influencia ya no depende únicamente de instrumentos diplomáticos o comerciales, sino también de nuevas herramientas tecnológicas. «Existe un escenario de guerra híbrida, muy basado en la influencia de las grandes empresas tecnológicas y en un esquema de desinformación», afirmó. Explicó que las redes sociales se han convertido en uno de los principales espacios del debate político y que, por ello, desempeñan un papel central en cualquier intento de influir en procesos electorales. Según el investigador, el nuevo paquete de medidas adoptado por Washington aumenta aún más esa preocupación. También expresó su preocupación por el escenario posterior a las elecciones en caso de que exista apoyo externo a alguno de los candidatos y frente a ese panorama. «Creo que el debate sobre la soberanía es un debate importante, pero la tradición diplomática de Brasil, incluida la propia Constitución brasileña en su artículo 4 es una tradición de paz y de diálogo», afirmó. En su opinión, «es muy difícil hablar de soberanía cuando se tiene a una potencia extranjera del tamaño de Estados Unidos con los cañones apuntando hacia Brasil». Mattos también analizó el impacto regional de las políticas estadounidenses y consideró que existe un patrón de intervención en distintos países latinoamericanos. «Existe claramente un proyecto de dominación que pasa por la interferencia en procesos electorales, ya sea mediante financiación o mediante mecanismos directos», afirmó. Entre esos mecanismos mencionó «la manipulación de los algoritmos de las redes sociales y el uso de aranceles económicos». El especialista expresó su preocupación por la decisión de Estados Unidos de incluir a los grupos criminales Comando Vermelho y al Primer Comando de la Capital (PCC) en la lista de organizaciones terroristas, al considerar que ello podría abrir la puerta a nuevas sanciones de carácter extraterritorial. Según explicó, esa decisión podría afectar incluso a empresas brasileñas mediante mecanismos unilaterales previstos en la legislación estadounidense. En ese contexto, concluyó que «existe una serie de amenazas contra la soberanía brasileña y la posibilidad de una interferencia». Fin