Especial: «El Brasil de Portinari» llega a China, un sueño de décadas y un puente cultural, según su hijo y curador

Por Pau Ramírez RÍO DE JANEIRO, 5 ago (Xinhua) — La exposición «El Brasil de Portinari», que se presenta por primera vez en el continente asiático, en el Museo Nacional de China, es la culminación de un sueño acariciado durante más de siete décadas, afirmó a Xinhua João Candido Portinari, hijo único del célebre pintor brasileño Candido Portinari y curador de la muestra. João, de 87 años y director general del Proyecto Portinari, cuya sede está en Río de Janeiro, relató en entrevista que la idea de llevar la obra de su padre a China nació en 1952, cuando un amigo intelectual brasileño escribió a Candido Portinari, cautivado por la cultura y la acogida del país. A lo largo de los años, figuras como el poeta cubano Nicolás Guillén, el español Rafael Alberti y el escritor Jorge Amado alentaron al artista a exponer en China. Sin embargo, el proyecto no se concretó hasta 2026, en el marco del Año Cultural China-Brasil. «Fue una de las mayores emociones de mi vida estar en el Museo Nacional de China con esta exposición de Portinari», afirmó, admitiendo que la idea tardó más de siete décadas para concretarse. João subrayó la profunda conexión que el público chino ha establecido con la obra de su padre. «Hay una identidad, que es la cuestión rural, la cuestión de las migraciones, la cuestión de la familia, la cuestión social, la cuestión de la paz, en fin. Eso se encontró con el mensaje de Portinari de una forma extraordinaria», destacó. «Realmente me conmovió mucho ver cómo los chinos, que están tan lejos de nosotros, que tienen una cultura tan diversa, pudieron comprender tan profundamente a este artista venido del otro lado del mundo (…) He visto eso en el público de todas las edades con los que hablé. Así que fue algo muy emocionante», expresó el curador. João también mencionó el impacto que la exposición tiene en las redes sociales chinas. «Estoy entrando en Xiaohongshu, hay publicaciones todo el tiempo sobre la exposición». Recordó un gesto de la curadora del Museo Nacional de China durante una visita a Brasil: le regaló un pergamino con ideogramas chinos cuyo significado era «la amistad no conoce distancias». «Me conmovió mucho eso. Ellos tienen esa delicadeza y esa apertura hacia Brasil», dijo João. En este sentido, calificó la muestra como algo más que una exposición. «Es un acto de acercamiento entre dos naciones, es un acto de diplomacia cultural y un acto que creo que va a contribuir mucho a una mejor comprensión de Brasil. Porque el arte no entra por la cabeza, entra por el corazón», expresó el entrevistado. João destacó además que la exposición muestra «el Brasil de la alegría y del dolor también», y no un Brasil folclórico para turistas. El hijo del pintor destacó la magnitud del evento: el Museo Nacional de China recibe 30.000 visitantes diarios, por lo que en los cuatro meses de exposición podrían pasar casi 4 millones de personas. «Nunca imaginé un número así. Creo que realmente fue quizás el momento más importante del Proyecto Portinari, junto con el catálogo de sus obras, que nos llevó 25 años. La China es quizás el punto máximo», expresó. Consultado sobre qué sentiría Candido Portinari al ver sus obras expuestas por primera vez en China casi 75 años después, João respondió: «Creo que sentiría quizás la mayor emoción de su vida». Finalmente, el curador reflexionó sobre el papel del arte como herramienta de acercamiento entre ambas naciones, más allá de las relaciones comerciales y diplomáticas. Fin