Canciller cubano denuncia intensificación de guerra económica y cerco energético de Estados Unidos

LA HABANA, 29 jul (Xinhua) — El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, aseguró este miércoles que la conducta agresiva de Estados Unidos ha llevado «al extremo» la guerra económica contra la nación caribeña, ha intensificado el cerco energético y ha restringido las posibilidades de interacción con otros países. Al intervenir ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, órgano legislativo de Cuba, sobre la situación actual y el escenario internacional en relación con la nación caribeña, el canciller afirmó que el contexto político en el que la Revolución Cubana defiende y representa los intereses del pueblo «se ha agravado significativamente». En ese escenario, sostuvo que Washington ha avanzado en acciones dirigidas a aislar a Cuba de la economía internacional y rechazó las afirmaciones de que el país no enfrenta un cerco energético, las cuales calificó de falsas. Según el diplomático, el Gobierno de Estados Unidos «ha tomado la decisión de quebrantar y destruir el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y los pilares que, durante más de 80 años, han guiado las relaciones entre los Estados sobre la base del respeto a la soberanía y a la igualdad soberana». El canciller afirmó que Washington recurre a la intimidación, la coerción, las medidas coercitivas unilaterales, los aranceles comerciales y la fuerza militar para imponer su voluntad, conducta que vinculó con una doctrina que calificó como una «paz por vía de la fuerza». Rodríguez cuestionó un reciente informe del Departamento de Estado sobre Cuba, que calificó de «superficial, mezquino e inconsistente», y afirmó que busca presentar a la isla como una amenaza para Estados Unidos y desacreditar las expresiones de solidaridad con Cuba. Para el ministro, ese informe también pretende «criminalizar la simpatía por la Revolución cubana» y las causas que defiende, entre ellas la justicia social, los derechos civiles, la lucha contra el racismo, el sionismo, la guerra y la opresión. El jefe de la diplomacia cubana aseguró que, para Estados Unidos, Cuba constituye «un peligro por su ejemplo, su resistencia, su dignidad y su obra de justicia social» y afirmó que el endurecimiento de la política estadounidense responde a intereses orientados a revertir el proceso revolucionario. En ese contexto, calificó el escenario internacional como «muy peligroso» y recordó que el presidente Miguel Díaz-Canel afirmó el pasado 26 de julio que «Cuba libra hoy una batalla histórica» frente a «una política genocida que se ha propuesto asfixiar a todo el pueblo para apropiarse del país». Rodríguez señaló que el bloqueo que mantiene Washington contra Cuba desde hace más de seis décadas constituye la principal causa de las dificultades económicas del país y afirmó que existe un plan dirigido a restringir las fuentes de ingresos financieros, el acceso a mercados y tecnologías, así como a suministros esenciales como alimentos, medicinas, combustibles, piezas de repuesto, paneles solares y otros insumos vinculados a la generación de energía. Frente a este escenario, el ministro reiteró que Cuba mantiene su disposición al diálogo con Estados Unidos sobre la base del respeto mutuo y afirmó que el Gobierno cubano ha aceptado propuestas de conversaciones formuladas por Washington. Al mismo tiempo, cuestionó el alcance de la ayuda humanitaria ofrecida por Estados Unidos y sostuvo que la política hacia Cuba se expresa mediante la coerción y el recrudecimiento del bloqueo, con el objetivo, según afirmó, de provocar el mayor castigo posible al pueblo cubano para forzar su rendición. «Cuba no es una amenaza para Estados Unidos ni desea ser su adversario o su enemigo», afirmó Rodríguez, quien subrayó la vocación de paz de Cuba y recordó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita por los jefes de Estado y de Gobierno de la región en La Habana. El ministro destacó que Cuba mantiene relaciones de amistad y cooperación con países de la comunidad internacional sobre la base del respeto mutuo, incluso con aquellos con los que existen diferencias políticas. Rodríguez agradeció las muestras de solidaridad recibidas desde distintos continentes por parte de gobiernos, parlamentos, organismos internacionales, movimientos sociales, partidos políticos, asociaciones de amistad, organizaciones de la sociedad civil, intelectuales, artistas, académicos y personas que rechazan el bloqueo y las medidas contra Cuba. El titular sostuvo que la defensa de la independencia, la Revolución, el socialismo y la existencia de la nación cubana exige comprender el escenario internacional y actuar en consecuencia. Finalmente, reivindicó la convicción de que «un mundo mejor es posible», libre de bloqueos y de políticas que castiguen a los pueblos, y llamó a mantener la confianza en la victoria y en la capacidad de resistencia del pueblo cubano. Fin