Ríos atmosféricos aceleran deshielo en Antártida y amenazan elevar nivel de mares, asegura científico brasileño

SAO PAULO, 28 jul (Xinhua) — Los llamados «ríos atmosféricos», corredores de humedad que transportan calor desde las regiones tropicales hacia la Antártida, se han convertido en uno de los principales factores del acelerado deshielo, según un informe divulgado este martes por la estatal Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP). El estudio aseguró también que esas corrientes podrían contribuir a una significativa elevación del nivel de los océanos, con impactos directos sobre ciudades costeras de Brasil. Según la agencia financiadora de proyectos de innovación en ciencia y tecnología, el trabajo fue presentado por el profesor de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ), Heitor Evangelista da Silva, coordinador del proyecto de monitoreo de ríos atmosféricos en la Antártida. De acuerdo con el investigador, cerca del 90 por ciento de toda la humedad transportada desde los trópicos hacia las regiones polares llega por medio de esos corredores atmosféricos, cuya influencia se extiende cada vez más hacia el interior del continente antártico. Datos obtenidos por el laboratorio brasileño Criosfera 1, instalado en la Antártida en 2012 y considerado la única estación geofísica automática ubicada en el centro del continente, muestran que los ríos atmosféricos explican actualmente cerca del 80 por ciento de las olas de calor registradas en el interior antártico, frente al 25 por ciento observado al inicio del monitoreo. «Este fenómeno nunca había sido observado en ningún registro histórico meteorológico de la Antártida. Fue algo absolutamente inédito», afirmó Silva al recordar el episodio registrado en 2022, en la estación Concordia, donde la temperatura aumentó súbitamente 43 grados Celsius por encima de lo esperado para esa época del año. El científico advirtió que el aumento de la frecuencia de esos eventos podría provocar el derretimiento superficial del hielo, incluso en zonas extremadamente remotas del continente durante el verano austral. El estudio señaló que la mayor preocupación se concentra en la Antártida occidental, donde glaciares como Thwaites y Pine Island, actúan como barreras que sostienen grandes masas de hielo continental. Según Silva, el colapso del glaciar Thwaites podría elevar por sí solo el nivel medio global del mar en 63 centímetros, cifra que podría acercarse a un metro si también colapsara el glaciar Pine Island. Los resultados indicaron que desde 2015 la extensión del hielo marino antártico registra una reducción sin precedentes, equivalente a una pérdida de masa similar al doble del área de Groenlandia, fenómeno que, según el investigador, aún no es reproducido adecuadamente por los modelos climáticos actuales. Silva señaló que la continuidad del monitoreo realizado por Brasil permitirá mejorar la calibración de los modelos climáticos globales, que todavía subestiman los eventos extremos registrados en el continente, dice la nota de FAPESP. El proyecto, desarrollado por la UERJ con apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de la Criosfera y el Centro Espacial Goddard de la NASA, prevé ampliar el monitoreo en tiempo real mediante sistemas satelitales e instalar el primer telescopio brasileño en la Antártida para reforzar las observaciones climáticas. Fin