Especial: México mantiene vivo legado de sus ancestros a través del equipal, el «asiento para dioses»
Por Carina López y Ricardo Montoya MÉXICO, 26 jul (Xinhua) — Más que un mueble artesanal, el equipal representa una herencia arraigada en la historia de México desde la época prehispánica y su elaboración se mantiene vigente en la comunidad de Zacoalco de Torres, en el estado de Jalisco (oeste), donde familias enteras preservan este oficio mediante técnicas transmitidas de generación en generación. Conocido como el «asiento para dioses», su diseño ceremonial estaba reservado para sacerdotes y deidades dentro de las culturas precolombinas. Quienes lo elaboran coinciden en que la esencia del trabajo radica en las enseñanzas de sus antecesores, aquellos que diseñaron los modelos originales y convirtieron al municipio de Zacoalco en el referente principal de esta labor. De acuerdo con el artesano Adán Cortés, el origen del equipal se remonta a un pasado mítico con más de 1.000 años de antigüedad, por lo que se ha transformado en un símbolo de la historia, las costumbres y las creencias religiosas. «Zacoalco es la cuna del equipal y lo digo con orgullo. Aquí es donde se han creado los modelos emblemáticos, por ejemplo, el que llamamos la ‘butaca número 20’, que tiene esa figura en forma de cerradura original de la zona, donde supieron darle esa particularidad», comentó el productor, de 50 años. Con apenas 12 años, Cortés empezó a dar sus primeros pasos en la fabricación de estas piezas, al continuar un oficio que aprendió en los talleres familiares del tradicional barrio de San Juan. A lo largo de más de tres décadas, ha sido testigo de cómo esta labor pasó de una producción a pequeña escala a un auge comercial que multiplicó los talleres por la localidad. Para salvaguardar la autenticidad y los estándares de calidad del producto, Cortés destacó el trabajo que realizan las autoridades locales desde hace algunos meses para crear una marca indicativa a la que podrán adherirse los talleres interesados. En cuanto al proceso de manufactura, la también artesana, Margarita Cajero Beleche, explicó a Xinhua que un buen equipal debe elaborarse con maderas locales como palo dulce, rosa y mezcal de pulque, además de cuero de primera calidad, insumos que su familia continúa empleando. «Todos nuestros antepasados se han dedicado a esto, empezando por mi abuelo materno, que los hacía para venderlos en Ciudad Guzmán. Después mi papá tuvo su taller en Guadalajara cerca de 40 años y luego yo seguí con el oficio. Ahora mis hijos me ayudan a continuar con esta tradición», recordó. Para ella, resulta fundamental que las nuevas generaciones mantengan viva la actividad a medida que la familia crece, pues considera que se trata de un trabajo con potencial de expansión internacional, donde los jóvenes juegan un papel clave al aprovechar la tecnología para asegurar pedidos constantes. Por su parte, Sara Montes Rubio señaló que el prestigio alcanzado en Zacoalco de Torres ha permitido conservar compradores durante décadas. «Hace poco vino un señor desde Manzanillo (puerto del estado occidental de Colima) a quien le vendí equipales para su restaurante hace 22 años. Quería otros 50. Como yo ya no los elaboro directamente, puse a mis hijos a hacer el pedido. Todavía regresa gente a la que le vendía en el pasado, y ahora son mis hijos quienes atienden el taller», refirió. De esta manera, la elaboración del equipal se mantiene en pie gracias al esfuerzo diario en los talleres y al impulso de las nuevas generaciones, así que lo que comenzó como un mueble ritual aún habita los hogares mexicanos y gana espacio dentro y fuera del país. Fin