ONU confirma que Brasil permanece fuera del Mapa del Hambre

RÍO DE JANEIRO, 21 jul (Xinhua) — Brasil permanece fuera del Mapa del Hambre elaborado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y cuenta con la dieta saludable más asequible de América Latina y el Caribe, según el informe «El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2026» (SOFI 2026), divulgado este martes por cinco agencias de la ONU. De acuerdo con el informe, Brasil mantiene una prevalencia de subalimentación inferior al 2,5 por ciento de la población durante el trienio 2023-2025, el umbral utilizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por siglas en inglés) para clasificar a los países libres del hambre crónica. El estudio fue elaborado conjuntamente por la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por siglas en inglés), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y constituye la principal evaluación mundial sobre la seguridad alimentaria y la nutrición. La permanencia de Brasil fuera del Mapa del Hambre confirma por segundo año consecutivo el resultado alcanzado en 2025, cuando el país volvió a situarse por debajo del umbral de la FAO tras haber regresado a la lista de naciones con hambre en los años posteriores a 2018. Brasil ya había abandonado el Mapa del Hambre en 2014, aunque después volvió a integrarlo debido al deterioro de los indicadores sociales y económicos registrado en los años siguientes. El informe señaló que el país tiene en la actualidad la dieta saludable más asequible de América Latina y el Caribe, con un costo diario estimado en 4,89 dólares por persona en paridad de poder adquisitivo, por debajo del promedio regional y también inferior al promedio mundial. Según las agencias de la ONU, ese indicador refleja una mayor capacidad de acceso económico de la población a alimentos nutritivos. El SOFI 2026 también indicó que disminuyó el porcentaje de brasileños que no pueden permitirse una dieta saludable, lo que consolida una tendencia de mejora observada en los últimos años. Para las agencias de la ONU, ese indicador es clave para medir la seguridad alimentaria, ya que considera no solo la disponibilidad de alimentos, sino también la posibilidad real de acceder a una alimentación adecuada desde el punto de vista nutricional. El Gobierno brasileño atribuyó estos resultados a las políticas de combate al hambre implementadas desde 2023, reunidas en la estrategia Brasil Sin Hambre, que articula más de 30 programas e iniciativas. A nivel regional, el informe mostró que América Latina y el Caribe continuaron mejorando sus indicadores de seguridad alimentaria, impulsados principalmente por la evolución registrada en América del Sur. En el plano mundial, el SOFI 2026 estimó que unos 645 millones de personas padecieron hambre en 2025, alrededor del 8 por ciento de la población mundial. Aunque esa cifra representa una reducción respecto a años anteriores, las agencias de la ONU advirtieron de que el ritmo de avance sigue siendo insuficiente para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible de erradicar el hambre antes de 2030. Además, señalaron que los conflictos, las crisis económicas y los efectos del cambio climático continúan siendo los principales factores que amenazan la seguridad alimentaria mundial. Fin