{"id":87929,"date":"2026-06-30T11:25:26","date_gmt":"2026-06-30T17:25:26","guid":{"rendered":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=87929"},"modified":"2026-06-30T17:25:28","modified_gmt":"2026-06-30T17:25:28","slug":"especial-la-alegria-como-insumo-fundamental-en-medio-de-la-emergencia-nacional-de-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=87929","title":{"rendered":"Especial: La alegr\u00eda como insumo fundamental en medio de la emergencia nacional de Venezuela"},"content":{"rendered":"<p>CARACAS, 29 jun (Xinhua) &#8212; Bajo el sol que cae sobre la avenida Bol\u00edvar de Caracas, convertida en refugio improvisado en medio de la emergencia nacional, dos figuras improbables avanzan entre carpas y escombros. Minnie Mouse y Bob Esponja caminan entre familias damnificadas, no como parte de un espect\u00e1culo, sino como una iniciativa espont\u00e1nea para llevar consuelo a los m\u00e1s peque\u00f1os. Detr\u00e1s de los disfraces est\u00e1n Glesner Enrique Guzm\u00e1n Machado y Claris Valdivier Su\u00e1rez, vecinos de Caracas, quienes desde el jueves decidieron salir a las calles tras los terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron al pa\u00eds sudamericano. Primero llevaron arepas y jugos. Hoy, llevan algo menos tangible, pero igual de necesario: alegr\u00eda y distracci\u00f3n para los ni\u00f1os. \u00abLos ni\u00f1os se emocionan mucho\u00bb, cuenta Glesner. La escena se repite: rostros tensos que, por un instante, se suavizan. Manos peque\u00f1as que se aferran a los personajes. Risas y fotograf\u00edas que irrumpen en medio de una ciudad herida. La iniciativa surgi\u00f3 casi sin planificaci\u00f3n. \u00ab\u00bfC\u00f3mo nos vamos a quedar en casa?\u00bb, dice Claris, todav\u00eda con el recuerdo reciente del temblor. Estaba frente al televisor cuando todo comenz\u00f3 a sacudirse; el aparato cay\u00f3, los objetos se desplomaron y ella corri\u00f3 a reunir a su familia. Su vivienda resisti\u00f3, aunque con grietas visibles. No todas corrieron la misma suerte. Por eso, al d\u00eda siguiente, el miedo qued\u00f3 en segundo plano. \u00abTodav\u00eda estamos asustados, pero hay gente que lo perdi\u00f3 todo\u00bb, explica. Para ella no es una opci\u00f3n quedarse en casa sin hacer nada cuando el dolor inunda al pa\u00eds. El recorrido apenas comienza. Las calles por delante son muchas, y tambi\u00e9n las necesidades. A su alrededor, un grupo m\u00e1s amplio distribuye cobijas, pa\u00f1ales, alimentos. Es una red de solidaridad social espont\u00e1nea, tejida entre voluntades como la de Claris y Glesner. Pero en ese entramado, el gesto de los disfraces tiene un prop\u00f3sito espec\u00edfico. \u00abQueremos robarles una sonrisa\u00bb, dice Claris. No es una met\u00e1fora ligera: en los ni\u00f1os, el impacto del desastre permanece como una inquietud dif\u00edcil de nombrar. Ellos no procesan la tragedia como los adultos. Algunos siguen en silencio, otros se aferran a sus padres. En ese contexto, la aparici\u00f3n de personajes conocidos introduce una ruptura breve, casi luminosa. \u00abEsto lo hacemos de coraz\u00f3n\u00bb, insiste Glesner. No hay grandes recursos detr\u00e1s, solo aportes dispersos pero abundantes y organizaci\u00f3n comunitaria. A medida que avanzan, Minnie y Bob Esponja se detienen una y otra vez. No hay prisa. Cada encuentro parece justificar el recorrido completo, cada vez que un ni\u00f1o o una ni\u00f1a sonr\u00ede con incredulidad, inspeccionando con suspicacia infantil la veracidad del personaje. Al final del d\u00eda, lo que recuerdan estos dos venezolanos al soltar sus disfraces, es la sucesi\u00f3n de momentos felices que generaron con su aporte, en medio de la m\u00e1s grande cat\u00e1strofe natural de los \u00faltimos dos siglos en Venezuela. En su \u00faltimo reporte, el Gobierno venezolano inform\u00f3 que 1.450 personas han fallecido a causa del doble evento s\u00edsmico, otras 3.150 resultaron heridas y m\u00e1s de 12.000 familias permanecen damnificadas. \u00abDe esto vamos a salir\u00bb, dicen Minnie Mouse y Bob Esponja. Y as\u00ed, estos dos personajes que rara vez coinciden juntos en pantalla contin\u00faan su recorrido hacia el pr\u00f3ximo lugar donde una sonrisa pueda convertirse, aunque sea por unos minutos, en una forma de refugio. Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARACAS, 29 jun (Xinhua) &#8212; Bajo el sol que cae sobre la avenida Bol\u00edvar de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-87929","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87929","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=87929"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87929\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":87930,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87929\/revisions\/87930"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=87929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=87929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=87929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}