{"id":87927,"date":"2026-06-30T11:24:50","date_gmt":"2026-06-30T17:24:50","guid":{"rendered":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=87927"},"modified":"2026-06-30T17:24:52","modified_gmt":"2026-06-30T17:24:52","slug":"especial-solidaridad-entre-grietas-gestos-que-abrigan-tras-los-terremotos-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=87927","title":{"rendered":"Especial: Solidaridad entre grietas, gestos que abrigan tras los terremotos en Venezuela"},"content":{"rendered":"<p>CARACAS, 28 jun (Xinhua) &#8212; Una tienda de campa\u00f1a, o carpa como se le dice com\u00fanmente en Venezuela, fue el regalo de Robert a su amigo Weider, residente de un edificio afectado en Caracas por los terremotos y que, por el momento, permanece inhabilitado para albergar y darle cobijo a los centenares de personas que all\u00ed viv\u00edan. El veh\u00edculo temporalmente averiado de Robert, un taxista caraque\u00f1o, no fue un impedimento para llegar hasta su amigo. Weider, tambi\u00e9n taxista, y su familia hab\u00edan pasado varias noches durmiendo a la intemperie hasta este domingo, cuando finalmente pudieron resguardarse bajo esa carpa, que ya no es solo un amasijo de tela sint\u00e9tica y aluminio, sino el s\u00edmbolo de la solidaridad activa que se extiende en Venezuela. El pa\u00eds sudamericano vive tiempos muy duros. Hace pocos d\u00edas ocurri\u00f3 uno de los desastres naturales m\u00e1s graves de la historia de Venezuela. Y en medio del dolor, surge la mano amiga, no solo del rescatista que trabaja arduamente, sino de millones de venezolanos que sienten el dolor ajeno como propio. En toda la extensi\u00f3n de la avenida Bol\u00edvar de Caracas pueden observarse decenas de familias como la de Weider, junto a personas como Robert: vecinos, allegados y ciudadanos que se han volcado a brindar solidaridad a quienes, en el mejor de los casos, han perdido sus viviendas. Cuatro d\u00edas antes, en la noche del 24, la tierra se hab\u00eda sacudido con mucha violencia. Dos terremotos, ambos superiores a magnitud 7, alteraron el pulso del pa\u00eds. Seg\u00fan inform\u00f3 recientemente el presidente del Parlamento, Jorge Rodr\u00edguez, el balance asciende ya a 1.450 fallecidos y centenares de estructuras colapsadas o da\u00f1adas. La carpa que Robert llev\u00f3 a su amigo Weider no era suya. Hab\u00eda llegado desde el extranjero, enviada por un amigo colombiano que, al conocer la tragedia, reaccion\u00f3 sin demora. \u00abMi casa a\u00fan resiste. Otros no tienen esa suerte\u00bb, dijo Robert, restando importancia a su esfuerzo. No quiso aparecer en video porque prefiere ayudar en silencio, sin salir en pantalla. En su voz no hab\u00eda \u00e9pica, sino una convicci\u00f3n serena: en medio del desastre, ayudar no es una opci\u00f3n, es una necesidad compartida. La ayuda fluye entre ciudadanos. A lo largo de la avenida Bol\u00edvar, las aceras se transformaron en corredores de solidaridad. Veh\u00edculos cargados de suministros llegan sin protocolo, descargando lo esencial: ropa, medicinas, comida. Weider a\u00fan revive el instante en el que todo comenz\u00f3. Estaba en casa, prepar\u00e1ndose para su turno nocturno como taxista en Caracas, cuando el edificio empez\u00f3 a crujir intempestivamente. Afuera, el estruendo fue inmediato, y luego el caos de personas bajando desesperadamente de los edificios de Caracas a toda velocidad. \u00abEl miedo fue instant\u00e1neo, pero mi hijo estaba arriba\u00bb, record\u00f3, y relat\u00f3 los momentos de angustia que vivi\u00f3 al acudir, presuroso, en busca de su hijo. La estructura no colaps\u00f3 por completo, afortunadamente. Esa resistencia parcial bast\u00f3 para salvar vidas, pero no para preservar la habitabilidad. Durante tres noches, la familia permaneci\u00f3 a la intemperie, bajo r\u00e9plicas frecuentes, como las que suelen ocurrir tras grandes terremotos. La llegada de la carpa marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n. No resolv\u00eda todo, pero ofrec\u00eda resguardo. Un techo provisional que, en circunstancias extremas, adquiere un valor de oro. A pocos metros, otro complejo residencial reflejaba la misma fragilidad. Angeli, integrante del comit\u00e9 vecinal, describi\u00f3 a Xinhua la escena con precisi\u00f3n contenida: desde afuera, el edificio parec\u00eda intacto; por dentro, era un espacio fracturado. El recorrido junto a ella confirmaba sus palabras. Grietas abiertas, escaleras expuestas, tuber\u00edas rotas que no dejaban de filtrar agua. Los vecinos, organizados, despejaban accesos y rescataban alimentos de sus propios refrigeradores, en una rutina marcada por la urgencia. Angeli aprovech\u00f3 el contacto medi\u00e1tico para anunciar sobre las donaciones que, ahora mismo, hacen falta: pa\u00f1ales, leche, f\u00f3rmulas l\u00e1cteas para beb\u00e9s, colchones, mantas. Una lista que resume lo cotidiano intentando recomponerse. Al hablar del futuro, su mirada se detuvo en el edificio herido. Su voz baj\u00f3, pero no dud\u00f3: \u00abSeguimos aqu\u00ed. Eso ya es una segunda oportunidad. Ojal\u00e1 aprendamos a ser menos indiferentes, m\u00e1s humanos entre nosotros\u00bb. Muchos extranjeros comentan que lo que m\u00e1s les gusta de Venezuela es la calidez, cercan\u00eda y solidaridad de su gente. Y ahora, en medio de la tragedia, esos t\u00edtulos honorables se est\u00e1n poniendo en pr\u00e1ctica de gran manera. Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARACAS, 28 jun (Xinhua) &#8212; Una tienda de campa\u00f1a, o carpa como se le dice&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-87927","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=87927"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87927\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":87928,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87927\/revisions\/87928"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=87927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=87927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=87927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}