{"id":31165,"date":"2026-03-25T11:40:31","date_gmt":"2026-03-25T17:40:31","guid":{"rendered":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=31165"},"modified":"2026-03-25T17:40:35","modified_gmt":"2026-03-25T17:40:35","slug":"voces-del-sur-enfoque-en-alc-la-vigencia-de-nuestra-america-de-jose-marti-conmueve-y-alerta-sobre-el-presente-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=31165","title":{"rendered":"(Voces del Sur) Enfoque en ALC: La vigencia de \u00abNuestra Am\u00e9rica\u00bb de Jos\u00e9 Mart\u00ed conmueve y alerta sobre el presente latinoamericano"},"content":{"rendered":"<p>Por Thal\u00eda Fuentes Puebla LA HABANA, 23 mar (Xinhua) &#8212; Hay momentos en que la historia deja de ser pasado y se convierte en herida abierta. Leer hoy el ensayo \u00abNuestra Am\u00e9rica\u00bb, del h\u00e9roe nacional de Cuba, Jos\u00e9 Mart\u00ed, provoca justamente eso: una mezcla de orgullo y dolor, de claridad y desasosiego. Las recientes decisiones que afectan las relaciones diplom\u00e1ticas de Cuba con pa\u00edses latinoamericanos no pueden analizarse como hechos aislados; son se\u00f1ales de un fen\u00f3meno m\u00e1s profundo, que Mart\u00ed vislumbr\u00f3 con una lucidez estremecedora hace m\u00e1s de un siglo. Las naciones de Am\u00e9rica Latina nacieron entre luchas, sacrificios y sue\u00f1os compartidos. Desde el r\u00edo Bravo, en M\u00e9xico, hasta la Patagonia, en Argentina, pasando por las islas del Caribe, se fue tejiendo una identidad com\u00fan marcada por la resistencia al colonialismo y por el anhelo de soberan\u00eda. Aquella generaci\u00f3n fundacional comprendi\u00f3 que la independencia no era solo un acto pol\u00edtico, sino una condici\u00f3n indispensable para la dignidad de los pueblos. Mart\u00ed lo expres\u00f3 con una vigencia que en pleno siglo XXI conmueve: su empe\u00f1o era impedir, a tiempo, que la expansi\u00f3n de Estados Unidos cayera con m\u00e1s fuerza sobre nuestras tierras. Sin embargo, el tiempo parece moverse en c\u00edrculos. Las presiones externas, las decisiones que limitan v\u00ednculos y las fisuras entre pa\u00edses hermanos evocan viejas estrategias de dominaci\u00f3n. Cambian las formas, se actualizan los discursos, pero el fondo persiste: dividir para debilitar, aislar para someter. La Doctrina Monroe, que sirvi\u00f3 a Washington para declararse de manera unilateral y como si fuera un derecho divino, protector del continente, y que muchos creyeron enterrada, reaparece bajo nuevos ropajes y nos recuerda que la historia nunca desaparece del todo. Mart\u00ed lo advirti\u00f3 tambi\u00e9n en su carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado, abogado mexicano, escrita en la v\u00edspera de su ca\u00edda en combate. All\u00ed dej\u00f3 claro que el camino que deb\u00eda cerrarse era el de la anexi\u00f3n de los pueblos de Am\u00e9rica al \u00abNorte revuelto y brutal que los desprecia\u00bb. Resulta imposible no sentir un profundo pesar al constatar que hoy resurgen din\u00e1micas que contradicen el esp\u00edritu integrador que dio origen a nuestras rep\u00fablicas. Cuba, que hist\u00f3ricamente ha apostado por la conexi\u00f3n con el mundo, vuelve a enfrentar intentos de aislamiento. No es algo nuevo. Primero fue el monopolio colonial, luego el intervencionismo y m\u00e1s tarde el bloqueo econ\u00f3mico que por m\u00e1s de 60 a\u00f1os impone Washington contra La Habana. Pero Mart\u00ed tambi\u00e9n dej\u00f3 una ense\u00f1anza esencial: \u00abInj\u00e9rtese en nuestras rep\u00fablicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras rep\u00fablicas\u00bb. Esa idea resume el equilibrio necesario entre apertura y soberan\u00eda: el intercambio global se construye desde la identidad propia, sin subordinaciones ni imposiciones. A lo largo de su vida, el Ap\u00f3stol de Cuba no solo denunci\u00f3 los peligros externos; tambi\u00e9n confi\u00f3 en la capacidad de los pueblos latinoamericanos para actuar con inteligencia y firmeza. La Conferencia Internacional Americana de finales del siglo XIX fue un escenario donde se pusieron a prueba esas tensiones. Frente a propuestas que buscaban imponer esquemas econ\u00f3micos favorables a una sola potencia, varias naciones defendieron sus intereses y evitaron caer en una integraci\u00f3n desigual. Hoy, m\u00e1s que nunca, esa lecci\u00f3n resulta imprescindible. La fragmentaci\u00f3n debilita, la desconfianza divide y la dependencia limita. En cambio, la cooperaci\u00f3n fortalece, la solidaridad une y la integraci\u00f3n proyecta. Am\u00e9rica Latina no puede permitirse retroceder hacia esquemas que ya demostraron ser perjudiciales para sus pueblos. El dolor que provoca la lectura de \u00abNuestra Am\u00e9rica\u00bb no es se\u00f1al de derrota, sino de conciencia. Es la evidencia de que a\u00fan queda mucho por hacer para alcanzar ese equilibrio justo entre las naciones. Mart\u00ed no escribi\u00f3 para su tiempo solamente; escribi\u00f3 para el nuestro. Sus palabras siguen interrog\u00e1ndonos: \u00bfconviene realmente una uni\u00f3n subordinada? \u00bfEs posible una relaci\u00f3n equitativa sin respeto mutuo? Las respuestas no pueden seguir posterg\u00e1ndose; la regi\u00f3n enfrenta nuevos desaf\u00edos que exigen estrategias comunes. La inserci\u00f3n internacional, el desarrollo productivo y la soberan\u00eda econ\u00f3mica no pueden construirse desde el aislamiento ni desde la dependencia, sino desde la cooperaci\u00f3n entre iguales. Cuba, como parte inseparable de ese entramado latinoamericano, ha defendido hist\u00f3ricamente la idea de tender puentes. Su vocaci\u00f3n de apertura, a pesar de las dificultades, refleja la convicci\u00f3n profunda de que la supervivencia de los pueblos peque\u00f1os depende de su capacidad de conectarse con el mundo sin renunciar a su esencia. Por eso duele ver c\u00f3mo se erigen nuevas barreras entre pa\u00edses que comparten historia, cultura y destino. Duele constatar que las lecciones del pasado no siempre se traducen en decisiones del presente. Y duele, sobre todo, porque Jos\u00e9 Mart\u00ed nos ense\u00f1\u00f3 que otra Am\u00e9rica es posible: una Am\u00e9rica unida, diversa, soberana. Tambi\u00e9n hay una dimensi\u00f3n cultural que no puede ser olvidada. Am\u00e9rica Latina no es \u00fanicamente un espacio geogr\u00e1fico o pol\u00edtico; es una comunidad de valores, de lenguas, de memorias compartidas. Defender esa identidad implica resistir la homogeneizaci\u00f3n y afirmar la riqueza de lo propio. La regi\u00f3n enfrenta hoy una encrucijada. Puede optar por la fragmentaci\u00f3n, repitiendo errores del pasado, o puede avanzar hacia una integraci\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida, capaz de enfrentar los desaf\u00edos del presente. La decisi\u00f3n no es abstracta; se expresa en cada pol\u00edtica, en cada alianza, en cada gesto de cooperaci\u00f3n o distanciamiento. Y es ah\u00ed donde el pensamiento martiano adquiere toda su vigencia como una herramienta para interpretar y transformar la realidad. Al final, no se trata solo de Cuba ni de una naci\u00f3n en particular. Se trata de toda una regi\u00f3n que a\u00fan busca su lugar en el mundo sin renunciar a su dignidad. Se trata de pueblos que, a pesar de las dificultades, siguen creyendo en la posibilidad de un destino com\u00fan. Fin (Las opiniones expresadas en este art\u00edculo son de la autora y no necesariamente reflejan la postura de la Agencia de Noticias Xinhua)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Thal\u00eda Fuentes Puebla LA HABANA, 23 mar (Xinhua) &#8212; Hay momentos en que la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-31165","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31165"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31165\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31166,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31165\/revisions\/31166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}