{"id":114786,"date":"2026-08-25T13:41:41","date_gmt":"2026-08-25T19:41:41","guid":{"rendered":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=114786"},"modified":"2026-08-25T19:41:42","modified_gmt":"2026-08-25T19:41:42","slug":"especial-una-reunion-en-maowusu-arraigada-en-la-amabilidad-de-un-estadounidense-y-forjada-por-el-valor-de-una-agricultora-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/informadorweb.com\/?p=114786","title":{"rendered":"Especial: Una reuni\u00f3n en Maowusu arraigada en la amabilidad de un estadounidense y forjada por el valor de una agricultora china"},"content":{"rendered":"<p>HOHHOT, 24 ago (Xinhua) &#8212; Durante m\u00e1s de 25 a\u00f1os, un maestro estadounidense jubilado y una mujer china que combat\u00eda la desertificaci\u00f3n han vivido en lados opuestos del Pac\u00edfico vinculados por viejas fotograf\u00edas, un diario y un bosque. El domingo, finalmente volvieron a reunirse en persona. Ronald Sakolsky descendi\u00f3 de una escalera en un aeropuerto en Ordos, en la regi\u00f3n aut\u00f3noma de Mongolia Interior, en el norte de China. Con la mano derecha se enjug\u00f3 las l\u00e1grimas y con la izquierda sosten\u00eda un ramo de flores. Al final de la escalera se encontraba Yin Yuzhen, una mujer que pas\u00f3 m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas sacando vida verde de Maowusu, la cuarta zona arenosa m\u00e1s grande de China. El breve descenso por la escalera fue el \u00faltimo tramo antes de un muy esperado abrazo, 26 a\u00f1os despu\u00e9s de su primera reuni\u00f3n en persona. Su amistad comenz\u00f3 en 1999, cuando Sakolsky ense\u00f1aba ingl\u00e9s en una escuela de la provincia china central de Henan, a m\u00e1s de 11.000 kil\u00f3metros de su hogar en Pittsburgh, Pensilvania, como parte de un programa de intercambio de profesores entre los dos pa\u00edses. Una noche cualquiera, un programa de televisi\u00f3n llam\u00f3 su atenci\u00f3n. En la pantalla se ve\u00eda a Yin, sembrando \u00e1rboles para ayudar a contener el avance de las arenas del Maowusu. El Maowusu se extiende por partes de Mongolia Interior, Shaanxi y Ningxia y se ha convertido en uno de los frentes del combate de China contra la desertificaci\u00f3n en el norte del pa\u00eds: un esfuerzo emprendido en 1978 y programado para continuar hasta 2050. Pero para Yin, el combate contra las arenas no era un esfuerzo nacional abstracto. Durante estos a\u00f1os, una noche de fuertes vientos pod\u00eda dejar la entrada de su refugio cerrada por la arena. Hab\u00eda arena en la comida, suciedad en el agua y nada m\u00e1s que ver kil\u00f3metros de un paisaje amarillo cambiante que se extend\u00eda a todas partes. Hasta 1999, Yin hab\u00eda sembrado \u00e1rboles en alrededor de 30.000 mu (unas 2.000 hect\u00e1reas) de tierra est\u00e9ril, una superficie equivalente a alrededor de 2.800 campos de f\u00fatbol est\u00e1ndar. \u00abEstaba tan conmovid que empec\u00e9 a llorar\u00bb, record\u00f3 Sakolsky, al rememorar esa noche. \u00abHonestamente, no puedo decirles por qu\u00e9. Simplemente algo me sucedi\u00f3. Sent\u00ed que necesitaba ayudar\u00bb. En los siguientes dos meses, Sakolsky contact\u00f3 a m\u00e1s de una docena de organizaciones de todo Estados Unidos. Una organizaci\u00f3n ben\u00e9fica con sede en Boston acept\u00f3 darle una subvenci\u00f3n de 5.000 d\u00f3lares. En ese momento, la donaci\u00f3n fue una suma asombrosa para Yin, suficiente para construir una casa, cubrir el costo de criar a sus hijos y darle a su familia un estilo de vida diferente. Pero Yin gast\u00f3 todo en \u00e1rboles j\u00f3venes y s\u00f3lo se qued\u00f3 con un billete como recuerdo. En mayo de 2000, Sakolsky tom\u00f3 un tren desde Luoyang, Henan, y luego cambi\u00f3 a otro veh\u00edculo, en un camino lleno de sacudidas hasta la zona de arena para ver los \u00e1rboles j\u00f3venes con sus propios ojos. M\u00e1s tarde describir\u00eda el paisaje como desolador: \u00abNo hab\u00eda carreteras, ni \u00e1rboles ni casas. S\u00f3lo pas\u00e1bamos por una duna tras otra\u00bb. Luego vio a Yin. \u00abSali\u00f3 de un agujero\u00bb, dijo Sakolsky. Ninguno de los dos pod\u00eda hablar el idioma del otro y depend\u00edan completamente de gestos y sonrisas para comunicarse. Yin mostr\u00f3 a Sakolsky c\u00f3mo sembrar. Para Sakolsky, los \u00e1rboles j\u00f3venes se ve\u00edan tan fr\u00e1giles que pensaba que nunca podr\u00edan crecer m\u00e1s all\u00e1 de la altura de sus rodillas. En lo m\u00e1s profundo de su ser no pod\u00eda entender c\u00f3mo ese pedazo de arena podr\u00eda convertirse en un bosque y le dijo claramente a Yin: \u00abEsto es imposible\u00bb. Sakolsky regres\u00f3 a su pa\u00eds meses despu\u00e9s y perdieron el contacto. Por todo el Pac\u00edfico, el estadounidense cont\u00f3 constantemente a sus estudiantes sobre una mujer china que intentaba enverdecer un desierto. En China, cada vez que Yin conoc\u00eda a un estadounidense, sacaba una vieja fotograf\u00eda de Sakolsky y preguntaba si sab\u00edan c\u00f3mo pod\u00eda contactarlo. RECONECTADOS EN L\u00cdNEA Durante a\u00f1os, la b\u00fasqueda de Yin fue infructuosa hasta que un video y una publicaci\u00f3n en redes sociales lograron lo que a\u00f1os de b\u00fasqueda no hab\u00edan podido lograr. En mayo de este a\u00f1o, Yin se par\u00f3 frente al bosque que pas\u00f3 d\u00e9cadas cuidando, mostrando el viejo d\u00f3lar que hab\u00eda guardado del dinero que Sakolsky recaud\u00f3. Mir\u00f3 hacia la c\u00e1mara y dijo: \u00abSr. Sakolsky, si usted ve este video, lo invito a regresar a China para que vea el bosque que sembramos con el dinero que nos envi\u00f3\u00bb. El llamado se viraliz\u00f3 r\u00e1pidamente en l\u00ednea. En cuesti\u00f3n de horas empezaron a llegar mensajes a Sakolsky en forma de correos electr\u00f3nicos y textos de extra\u00f1os que le contaban de una mujer china que lo estaba buscando. Menos de 26 horas despu\u00e9s de que Yin public\u00f3 el video, lo encontraron. Los dos reconectaron despu\u00e9s en l\u00ednea. A esto sigui\u00f3 un intercambio de fotograf\u00edas y videos. Por primera vez, Sakoslky vio que los \u00e1rboles j\u00f3venes que alguna vez consider\u00f3 demasiado peque\u00f1os hab\u00edan hecho la diferencia: un bosque de m\u00e1s de 50.000 \u00e1rboles. \u00abAsombroso. Absolutamente asombroso\u00bb, dijo. UN SUE\u00d1O HECHO REALIDAD Al llegar a Beijing en las primeras horas del domingo pasado, Sakolsky recibi\u00f3 pasteles de la luna enviados por Yin, un s\u00edmbolo tradicional de reuni\u00f3n, y tomates cultivados en la tierra arenosa. Sakolsky tom\u00f3 un vuelo hacia Ordos esa tarde. \u00abEste es un sue\u00f1o hecho realidad para una mujer que es la hero\u00edna de la historia\u00bb, dijo a reporteros reunidos en torno a ellos en el aeropuerto local. \u00abNunca pens\u00e9 que la volver\u00eda a ver\u00bb, dijo Sakolsky. Para \u00e9l, esta visita lo hizo comprender el poder una cultura que cumple sus promesas. Yin hab\u00eda prometido que los \u00e1rboles j\u00f3venes echar\u00edan ra\u00edces y crecer\u00edan, y ese d\u00eda pudo regresar a verlo por s\u00ed mismo. Actualmente, incluyendo los \u00e1rboles financiados por los esfuerzos de Sakolsky, Yin y su familia han sembrado \u00e1rboles en 70.000 mu, un \u00e1rea equivalente alrededor de 6.500 campos de f\u00fatbol est\u00e1ndar. Los \u00e1lamos, los arborvitae orientales, las p\u00edceas y los pinos silvestres de Mongolia ahora se agitan con el viento mientras las aves trinan. Las cifras oficiales muestran que alrededor del 85 por ciento del Maowusu ha sido restaurado. Entre 2021 y 2025, China represent\u00f3 cerca de una cuarta parte del incremento de vegetaci\u00f3n verde a nivel mundial y logr\u00f3 rehabilitar alrededor de 152 millones de mu de tierra des\u00e9rtica. Cuando recaud\u00f3 el dinero en 1999, Sakolsky no esperaba nada a cambio. \u00abUno no puede dar algo y esperar algo cambio\u00bb, dijo a Xinhua. \u00abRecaud\u00e9 el dinero porque quer\u00eda agradecer a China y deseaba ayudarla a ella a volver a China un poco m\u00e1s hermosa. Eso es todo\u00bb. La tarde del lunes, Sakolsky camin\u00f3 sobre una alfombra de hojas ca\u00eddas mientras Yin lo dirig\u00eda a un \u00e1lamo alto y robusto, de m\u00e1s de diez metros de altura, en una arboleda nombrada en su honor. Sakolsky dif\u00edcilmente pod\u00eda creerlo. Este era el \u00e1rbol que Yin y \u00e9l sembraron hace 26 a\u00f1os. En ese entonces, el joven \u00e1rbol no era m\u00e1s ancho que un dedo y era mecido por el viento como si pudiera ser devorado por la arena en cualquier momento. \u00abSembr\u00e9 un \u00e1rbol de la amistad en Mongolia Interior\u00bb, dijo Sakolsky. AMISTAD DURANTE GENERACIONES Para dar la bienvenida a Sakolsky, m\u00e1s de una docena de miembros de la familia de Yin vinieron de distintos lugares para estar presentes en la reuni\u00f3n. En la entrada colgaban chiles rojos y las paredes estaban decoradas con peque\u00f1as calabazas, mientras el patio luc\u00eda barrido. \u00abLe ped\u00ed a mis hijos que regresaran debido a que espero que la amistad entre nuestras dos familias perdure a trav\u00e9s de generaciones\u00bb, dijo Yin. \u00abDeseo que mis hijos y nietos lo recuerden\u00bb. Para Sakolsky, la reuni\u00f3n con Yin y su familia se trata de algo m\u00e1s que un bosque. Es un recordatorio de que ning\u00fan acto de amabilidad, sin importar lo peque\u00f1o que sea, se desperdicia nunca. En el momento adecuado, un peque\u00f1o acto puede echar ra\u00edces, extenderse y convertirse en algo que nadie hubiera imaginado. La historia de Sakolsky y Yin suma otra p\u00e1gina a la larga historia de buena voluntad entre los pueblos de China y Estados Unidos, desde los pilotos voluntarios estadounidenses que lucharon junto con las fuerzas chinas durante la Segunda Guerra Mundial hasta la visita hist\u00f3rica de un equipo de tenis de mesa estadounidense a China en 1971 y, m\u00e1s recientemente, d\u00e9cadas de espect\u00e1culos de la Orquesta de Filadelfia en el pa\u00eds. \u00abYa sea que uno sea chino o estadounidense, todos amamos a nuestras familias, todos amamos la vida y todos amamos la Tierra\u00bb, dijo. Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOHHOT, 24 ago (Xinhua) &#8212; Durante m\u00e1s de 25 a\u00f1os, un maestro estadounidense jubilado y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-114786","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/114786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=114786"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/114786\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114787,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/114786\/revisions\/114787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=114786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=114786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/informadorweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=114786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}